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Berlín expone 532 formas de recordar la Unidad, todas ellas inservibles

  • Berlín, 6 may (EFE).- La complejidad de dar con una forma digna y aglutinadora de recordar la hazaña de la Revolución Pacífica y la Caída del Muro de Berlín quedó evidenciada en la exposición abierta hoy con los 532 proyectos presentados al concurso para el monumento a la Unidad alemana, de los cuales ninguno gustó al jurado.

Berlín expone 532 formas de recordar la Unidad, todas ellas inservibles

Berlín expone 532 formas de recordar la Unidad, todas ellas inservibles

Berlín, 6 may (EFE).- La complejidad de dar con una forma digna y aglutinadora de recordar la hazaña de la Revolución Pacífica y la Caída del Muro de Berlín quedó evidenciada en la exposición abierta hoy con los 532 proyectos presentados al concurso para el monumento a la Unidad alemana, de los cuales ninguno gustó al jurado.

A unos pocos meses del vigésimo aniversario de la Caída del Muro -el 9 de noviembre de 1989-, en que debía presentarse el ganador del concurso público, el futuro del monumento es una incógnita, no por falta de ideas, sino porque ninguna convence.

Enormes semiesferas metálicas que se juntan, bloques de piedra natural que buscan ensamblarse, escaleras apuntando al cielo, rampas de hormigón asimismo en dirección al firmamento, aros y anillos en distintas formas, muros derribados o constelaciones de estrellas: la diversidad de motivos y estilos preside la exposición.

Algunos de los diseños juegan al futurismo, otros mezclan el realismo soviético con las esencias de la Bauhaus y otros se inspiran claramente en los 2.711 bloques de hormigón que forman el monumento a las Víctimas del Holocausto, de Richard Eisenmann.

Para gustos, los colores. La variedad es inmensa, como se refleja en los esbozos presentados, asimismo consultables en la página de internet www.wettbewerb.denkmal.de.

De entre esa lluvia de ideas debería salir el memorial que, según decisión del Parlamento (Bundestag) de septiembre del 2007, quedará emplazado en el corazón histórico de Berlín, la Schlossplatz -plaza que ocupó el Palacio de los Hohenzollern, ante la Isla de los Museos y con la Staatsoper y la Universidad Humbold de vecinos-.

A tal efecto se convocó un concurso público, al que concurrieron más de medio millar de proyectos, mayoritariamente de estudios de arquitectura de toda Alemania pero también del extranjero -Holanda, Austria, Suecia, Armenia e incluso uno procedente de Zaragoza, firmado por Carlos M. Auria Rubio-.

Entre ellos se seleccionó una veintena de finalistas pero el jurado, tras analizar esta selección, decidió que ninguno tenía la dimensión necesaria para representar la hazaña colectiva de la reunificación, tras décadas de división entre República Federal de Alemania (RFA) y la República Democrática Alemana (RDA).

El jurado, incapaz de decidirse, optó por devolver finalistas y no finalistas a la terna, con la recomendación de empezar desde cero.

"Lamento tal resultado, puesto que bastantes de los proyectos presentados tenían un potencial a desarrollar", comentó el ministro de Cultura, Bernd Neumann, al inaugurar la exposición.

Los proyectos quedarán exhibidos hasta el 31 de mayo, porque así lo establecían las bases del concurso público, aunque el propio Neumann no fue capaz de adelantar siquiera si habrá tiempo, hasta el 9 de noviembre, para dar una nueva fecha.

"Sinceramente, no está claro cuál es el proceso a seguir ahora", admitió Andreas Kübler, del departamento federal de Urbanismo, en la apertura de la exhibición en el Kronprinzpalais -el Palacio del Príncipe Heredero-, asimismo vecino de la Schlossplatz.

La inauguración estuvo envuelta en la perplejidad ante la situación creada y algunos abucheos de los presentes, ya que, según el cómputo difundido por medios berlineses, el jurado tuvo algo así como 66 segundos para evaluar cada proyecto en el día y medio que dedicó a la preselección.

Berlín está acostumbrado a las largas polémicas en torno al diseño y significación de sus más emblemáticos monumentos recientes. El de las víctimas del Holocausto estuvo precedido por 17 años de debate y concursos hasta que se dio con el diseño definitivo de Richard Eisenmann, que desde su inauguración en 2005 a ahora ha recibido casi dos millones de visitantes.

Todo apunta a que para conocer el diseño definitivo del futuro monumento habrá que esperar al siguiente aniversario "redondo" de la reunificación.