Cardona llega a los juzgados para ser interrogado dentro del Caso Scala tras prestar declaración cinco testigos

PALMA DE MALLORCA, 12 (EUROPA PRESS) El ex conseller de Comercio, Industria y Energía, Josep Joan Cardona, llegó pasadas las 12:30 a los juzgados de Vía Alemania para ser interrogado por el supuesto envío de folletos electorales del PP de Palma a Eivissa, con cargo a las cuentas del Consorcio de Desarrollo Económico de Baleares (CDEIB), después de que a lo largo de la mañana hayan declarado cinco testigos citados para hoy. Con semblante serio, Cardona llegó a las dependencias judiciales acompañado por su abogado Josep Zaforteza y eludió realizar declaraciones a los medios congregados. Cardona se encuentra a la espera de declarar, mientras lo hace en estos momentos su ex jefe de gabinete, José Manuel Alcaraz, quine presta declaración ante la jueza que instruye el caso, Pilar Marín, desde aproximadamente las 12.30 horas. Mientras tanto, han comparecido a lo largo de la mañana cinco testigos relacionados con el transporte de los folletos a Eivissa, entre ellos un empresario de la imprenta Bahía Palma, donde se imprimieron los panfletos electorales. En este sentido, la ex gerente del organismo y principal imputada dentro de la causa, Antònia Ordinas, ya apuntó al ex conseller así como al ex director general de Promoción Industrial, Kurt Viaene, como los únicos responsables que pudieron autorizar el pago del transporte de la publicidad de los 'populares' a la isla pitiusa. Cabe recordar que Ordinas, que se encuentra en libertad bajo fianza de 100.000 euros, afirmó ante la magistrada el pasado mes de diciembre que Cardona fue quien encargó la confección de los folletos al diseñador de Binissalem Joan Rosselló -otro de los imputados en la causa-, pese a que aseguró "no tener ni idea" acerca de los pormenores que rodean al transporte de la propaganda. Según la Fiscalía, se han localizado varias facturas por valor de más de 13.000 euros que acreditarían el traslado de la propaganda sufragado por el Consorcio. Al parecer, las cajas que contenían los folletos, con un peso de más de seis toneladas, fueron camufladas para su transporte camufladas bajo la apariencia de productos de la marca 'Baleares Cinco Estrellas'.