Corea del Sur planea un funeral público por el ex presidente Roh

SEÚL (Reuters) - El Gobierno de Corea del Sur y la familia del ex presidente Roh Moo-hyun acordaron el domingo realizar un funeral público para el líder que posiblemente se suicidó después de que fue perseguido durante semanas por un creciente escándalo de corrupción.

Roh, de 62 años y cuyos cinco años como presidente terminaron hace 15 meses, parece haber saltado desde un precipicio cercano a su hogar rural en la mañana del sábado.

Antes de su muerte escribió una nota que decía: "No culpen a nadie. Por favor, incinérenme. Y por favor, dejen una pequeña lápida cerca de casa". La policía local dijo que los resultados de investigaciones preliminares indican que su muerte se debió a un suicidio.

"Es más deseable despedir al ex presidente de una manera honorable y cortés, adecuada a un ex presidente, que permita a la mayor cantidad de gente posible el rendir sus respetos y elogiarlo", dijo Cheon Ho-seon, un portavoz de Roh cuando fue presidente, en un comunicado.

Medios locales dijeron que el Gobierno y su familia esperan realizar el viernes el funeral de Roh, un abogado autodidacta que surgió desde la pobreza rural y ganó la presidencia apoyado por una generación de estudiantes que salieron a las calles para luchar por la democracia en la década de 1980.

Quizás el momento más celebre de Roh se dio cuando visitó Pyongyang en 2007 para una cumbre con Kim Jong-il, en la que fue apenas la segunda reunión de líderes de países de la dividida península.

Corea del Norte informó el domingo sobre la muerte de Roh, diciendo en un despacho de dos frases: "Medios locales y extranjeros están relacionando el motivo de su muerte con un peso mental provocado por una intensa investigación de la fiscalía".

Roh fue interrogado el mes pasado por fiscales debido a sospechas de que su familia recibió cerca de 6 millones de dólares en sobornos de parte de un ejecutivo de una zapatería, lo que manchó la reputación que intentó formar de ser un reformista que quería limpiar el Gobierno.

La mayoría del público surcoreano veía a Roh como un líder ineficiente, cuyo gobierno fue manchado por varios errores, y votó abrumadoramente por reemplazarlo con un empresario conservador que prometió revertir las políticas económicas de su predecesor.

La posibilidad de un suicidio podría aumentar la compasión en favor de los rivales de su sucesor, el presidente Lee Myung-bak, cuyas políticas de línea dura han revertido la postura de Roh el temas claves como la relación con Corea del Norte y con los sindicatos laborales.