Crean un comparador de textos en línea que detecta a los "copiones" de Internet

  • Cornellà de Llobregat (Barcelona), 13 may (EFE).- Los estudiantes, periodistas y aquellos que se dedican a copiar textos de Internet sin citar las fuentes tienen un nuevo enemigo: Approbo, una aplicación gratuita en línea que permite comparar y verificar en segundos el grado de originalidad y autenticidad de un documento.

Crean un comparador de textos en línea que detecta a los "copiones" de Internet

Crean un comparador de textos en línea que detecta a los "copiones" de Internet

Cornellà de Llobregat (Barcelona), 13 may (EFE).- Los estudiantes, periodistas y aquellos que se dedican a copiar textos de Internet sin citar las fuentes tienen un nuevo enemigo: Approbo, una aplicación gratuita en línea que permite comparar y verificar en segundos el grado de originalidad y autenticidad de un documento.

Esta herramienta, desarrollada por la empresa Symmetric y el centro de I+D del CitiLab de Cornellà (Barcelona) -a la que se puede acceder ya a través de la dirección http:approbo.citilab.eu- posibilita seleccionar párrafos o documentos electrónicos completos -tanto comerciales como bajo licencia- y comprobar su originalidad y, en caso contrario, saber de dónde proceden.

Para ello, el profesor de un instituto, el editor de un periódico o el comité científico que tenga dudas de un trabajo o un artículo deberá subir el fichero a comparar hasta la página web donde la aplicación -que es multilingüe- realiza el análisis por medio de diversos motores de búsqueda que indican además el grado de similitud, si la hay, entre el original y las posibles fuentes.

Josep Lluís Mancho, director de Symmetric, ha explicado hoy en rueda de prensa que la herramienta está dirigida sobre todo a empresas y centros docentes para certificar la procedencia de documentos, que además puede ser utilizada para localizar si un texto ha sido publicado en Internet sin el conocimiento correspondiente de su autor.

Approbo está especialmente indicado para el mundo académico universitario y de la enseñanza, así como el periodístico, la investigación o el editorial, donde el fenómeno de la copia sin citar fuentes ha proliferado en los últimos años gracias a las facilidades que ofrece Internet, sobre todo entre aquellos que tienen pocos escrúpulos.

Ante la variedad de formatos de archivo que existen, la aplicación ha de transformar primero el contenido del archivo a comparar para que el proceso sea fiable. Los archivos aceptados son: pdf, html, odt, xml,txt, rtf, doc, docx, xls y xlsx.

Tras pasar por los buscadores de Internet, Approbo muestra, como si fuera una radiografía, las coincidencias encontradas y marca en rojo los trozos del texto que pueden haber sido copiados, para con un simple vistazo percatarse de qué contenido hay duplicado, una operación que puede durar escasos diez segundos si el documento no es muy extenso.

Por su parte, el director del CitiLab, Viçens Badenas, ha recalcado que la copia en sí no es mala, siempre y cuando se citen las fuentes, una práctica cada vez menos habitual, por lo que ha destacado la importancia de este software, que posibilita determinar la veracidad y que se ofrece como servicio público, ya que es gratuito.