Desmantelan en Barcelona un casino ilegal regentado por ciudadanos chinos

La investigación se inició por la denuncia de la madre de uno de los jugadores

BARCELONA, 22 (EUROPA PRESS)

Los Mossos d'Esquadra desmantelaron la semana pasada en el barrio del Eixample de Barcelona --en la calle Casp-- un casino ilegal de juegos y apuestas regentado y frecuentado por ciudadanos chinos, según informó hoy la policía catalana.

El local era parcialmente usado como vivienda pese a no tener cédula de habitabilidad y no disponer de las medidas de seguridad y ventilación necesarias.

El subinspector jefe de la unidad de Policía Administrativa de los Mossos de Barcelona, Oscar Núñez, explicó que la investigación policial se inició hace dos meses cuando los Mossos recibieron la denuncia de la madre de uno de los jugadores, que había perdido unos 20.000 euros en un solo día, y la de una asociación de vecinos del distrito ante la Dirección General de Juego y Espectáculos por la práctica ilegal de juego en ese establecimiento.

El dispositivo de vigilancia a este local permitió constatar que habitualmente, y sobre todo por las noches, accedían ciudadanos chinos --muchos de ellos con antecedentes similares-- que salían al cabo de unas horas, de forma que los Mossos solicitaron al juez una orden de entrada y registro del local, que tuvo lugar el viernes pasado.

El local tenía un nombre comercial de una empresa de importación y exportación de ropa, pero siempre tenía la persiana bajada y los jugadores que querían entrar tenían que picar el timbre y alguien les abría desde dentro.

Cuando los Mossos irrumpieron en el local tres personas estaban jugando una partida de póquer con cruce de apuestas, con 2.300 euros sobre la mesa, pero los agentes consideran que se estaban apostando más dinero, ya que los jugadores escondieron hasta 2.000 euros en los bolsillos.

La Policía identificó a diez personas más, todas de nacionalidad china, que no estaban jugando, pero que estarían preparadas para hacerlo, y a las que se les encontró cerca de 10.000 euros, que posteriormente se les devolvió.

El local estaba dividido en dos salas, y en cada una había dos mesas profesionales electrónicas de dominó chino con seis juegos de fichas, que fueron intervenidas, junto a 70 barajas de cartas francesas nuevas para la práctica del póquer.

Los agentes requirieron la presencia de técnicos de Repsol Butano al observar una cocina con bombonas de gas butano con una instalación muy precaria, y retiraron las bombonas de forma cautelar ya que la instalación no disponía de las medidas de seguridad y ventilación necesarias.

Tras identificar a las personas que estaban en el local, los Mossos comunicaron a sus propietarios, que eran los organizadores de las partidas, que se les abría un expediente sancionador que podría terminar con sanciones de hasta 600.000 euros; también denunciaron por vía administrativa a los tres jugadores que ya habían iniciado su partida y que estaban realizando apuestas cruzadas, que podrían ser sancionados con 6.000 euros.

El subinspector Núñez admitió que probablemente hay más locales similares, como los desmantelados en los últimos meses, ya que la comunidad china "tiene muy interiorizado" el juego.