Ecologistas alemanes declaran la guerra a la patata transgénica

  • Berlín, 4 may (EFE).- Las organizaciones ecologistas alemanas han declarado la guerra a la primera "kartoffel" (patata) transgénica autorizada en el país, la denominada "Amflora", cuyo cultivo quiere iniciar mañana el consorcio químico BASF.

Ecologistas alemanes declaran la guerra a la patata transgénica

Ecologistas alemanes declaran la guerra a la patata transgénica

Berlín, 4 may (EFE).- Las organizaciones ecologistas alemanas han declarado la guerra a la primera "kartoffel" (patata) transgénica autorizada en el país, la denominada "Amflora", cuyo cultivo quiere iniciar mañana el consorcio químico BASF.

Activistas de la organización BUND lanzaron hoy kilos de patatas sobre el campo de Butow (norte de Alemania) destinado al cultivo experimental de la "Amflora" y mantuvieron una ocupación simbólica del terreno.

La Policía puso fin a su protesta y les obligó a desalojar el solar por alteración del orden y allanamiento de terrenos particulares.

Fuentes de BASF insistieron en que el cultivo de la patata transgénica se iniciará mañana, de acuerdo a lo previsto, en el solar de 20 hectáreas, a pesar de que tanto BUND como otras organizaciones ecologistas han anunciado nuevas protestas.

Las fuentes insistieron en que, conforme a los planes del consorcio, la patata transgénica no está destinada al consumo humano ni a piensos, sino a experimentar con nuevos productos para la producción de papel y otras materias.

La ministra alemana de Agricultura, Ilse Aigner, dio la autorización al cultivo de esta patata el pasado abril, unos días después de su controvertida decisión de prohibir el maíz transgénico por razones medioambientales.

Aigner considera que la patata transgénica no entraña "ninguna consecuencia negativa" para la salud de los humanos ni tampoco para el medio ambiente.

Diez días atrás, la propia ministra prohibió el maíz transgénico MON 810 que produce el consorcio estadounidense Monsanto -único autorizado en la Unión Europea (UE)- amparándose en que esas plantaciones eran perjudiciales para la mariquita del maíz y, por tanto, para el medio ambiente.

La decisión de la ministra fue duramente criticada desde las propias filas del Gobierno de la canciller, Angela Merkel, por la titular de Investigación, Annette Schavan, quien opinó que la medida no estaba fundamentada científicamente.

Con su decisión a favor de la patata Amflora, la titular contravino el parecer del primer ministro de Baviera, Horst Seehofer, presidente además de la Unión Socialcristiana (CSU) bávara de Aigner.