El convenio de Ford sigue paralizado mientras los sindicatos que lo rechazaron se movilizan

  • Valencia, 11 may (EFE).- La negociación para la renovación del convenio colectivo de Ford en Almussafes mantiene un compás de espera dieciocho días después de que la dirección retirara su oferta de negociación, mientras los sindicatos que la rechazaron preparan sus movilizaciones de este mes contra el ERE que afecta a 1.100 trabajadores y UGT reclama volver a negociar.

El convenio de Ford sigue paralizado mientras los sindicatos que lo rechazaron se movilizan

El convenio de Ford sigue paralizado mientras los sindicatos que lo rechazaron se movilizan

Valencia, 11 may (EFE).- La negociación para la renovación del convenio colectivo de Ford en Almussafes mantiene un compás de espera dieciocho días después de que la dirección retirara su oferta de negociación, mientras los sindicatos que la rechazaron preparan sus movilizaciones de este mes contra el ERE que afecta a 1.100 trabajadores y UGT reclama volver a negociar.

El representante de UGT en el comité de empresa, Gonzalo Pino, ha explicado a EFE que tras el rechazo por parte de los trabajadores de la propuesta que su sindicato, mayoritario en la fábrica, había negociado con la empresa, no se han quedado parados.

"Si la plantilla entiende que hay otros planteamientos, debemos dejar que éstos se presenten", ha señalado Pino, para quien es "el momento de volver a la negociación" para intentar "mantener" lo que se pueda "y luego renovarlo".

Asimismo, ha asegurado que las convocatorias de movilizaciones o manifestaciones que promueven sindicatos como CCOO y CGT están "fuera de contexto".

As su juicio, "los otros grupos" -en alusión al resto de sindicatos presentes en el comité de empresa- "están haciendo el juego a la dirección de Ford", sobre todo en el tema de la congelación salarial y que los 1.100 trabajadores afectados por el Expediente de Regulación de Empleo llegaran a cobrar un 80% de su salario, "como los de la planta de motores".

Por ello, les reclama que "presenten sus propuestas, para ver si sirven" en un contexto de crisis en el que "hay que tener en cuenta la situación real y la futura", donde las empresas serán más pequeñas.

Por su parte, el representante de CCOO, Miquel Rosaleny, ha acusado a la empresa de "querer intoxicar y meter miedo" a los trabajadores.

Según Rosaleny, esta situación es "el clásico conflicto de convenio", tras la negativa de los trabajadores a aprobar en referéndum esa propuesta de convenio, que suponía en su opinión "cesiones y recortes en los derechos de los trabajadores".

En este sentido, ha señalado que antes de votarse la propuesta de convenio en el referéndum, ya se sabía que el nuevo Focus no se asignaría a la planta valenciana y que se "eliminaría" el tercer turno de trabajo.

En cuanto a las previsiones de producción, Rosaleny ha recordado que a mediados de 2010 Almussafes comenzará a producir el modelo C-Max corto y para el mes de diciembre de ese año, la versión larga de ese modelo.

Además, en las instalaciones valencianas se seguirá fabricando el Fiesta, del que la factoría ha construido más de ocho millones de unidades en sus 30 años de historia.

La representante de CGT, Francisca Cuesta, ha denunciado "la desinformación" que tienen los trabajadores afectados por el ERE, "que les dijeron que se fueran a casa y estuvieran pendientes del teléfono".

Respecto a la negociación del convenio, Cuesta ha indicado que la empresa tiene que "hacer unos cambios mínimos" en su propuesta para volver a presentarla, y ha asegurado que uno de los delegados de su sindicato ha vuelto a ser sancionado por la empresa aunque ha pronosticado que, como en otras anteriores, esa sanción volverá a ser rechazada por los jueces.