El jefe del Ejército paquistaní dice que acabará con la insurgencia talibán

  • Islamabad, 14 may (EFE).- El jefe del Ejército de Pakistán, Ashfaq Pervez Kiyani, reiteró hoy su compromiso de acabar con la insurgencia talibán en la operación que se desarrolla en el norte del país, donde unas 834.000 personas se han visto forzadas a abandonar sus hogares y hoy murieron otros 54 integristas.

Islamabad, 14 may (EFE).- El jefe del Ejército de Pakistán, Ashfaq Pervez Kiyani, reiteró hoy su compromiso de acabar con la insurgencia talibán en la operación que se desarrolla en el norte del país, donde unas 834.000 personas se han visto forzadas a abandonar sus hogares y hoy murieron otros 54 integristas.

Kiyani visitó hoy a las tropas destacadas en Swat, donde tiene lugar una de las ofensivas contra la insurgencia, y se reunió con los comandantes y soldados que toman parte en las operaciones, según un comunicado.

El jefe de las Fuerzas Armadas reiteró "el compromiso del Ejército de expulsar a la militancia de Swat y derrotarla por completo" y elogió la "alta moral" de sus soldados.

Posteriormente, el portavoz de las Fuerzas Armadas, Athar Abbas, informó de la muerte de 54 insurgentes, incluidos tres cabecillas, así como de nueve soldados en Swat durante las últimas 24 horas.

Desde fines de abril, 816 integristas y 43 miembros de las fuerzas de seguridad han fallecido en el operativo del Ejército en la división regional de Malakand, que incluye a Swat y otros distritos vecinos, situados en la Provincia de la Frontera del Noroeste (NWFP).

"Los objetivos se habrán conseguido cuando el mando insurgente haya sido completamente eliminado y la Administración civil haya podido volver y tenga el control de la zona. Hasta entonces no consideraremos el área segura", dijo el portavoz Abbas en una rueda de prensa televisada.

Abbas explicó que la fuerza aérea sólo está siendo utilizada en zonas montañosas contra objetivos claros y que el Ejército está evitando los choques en los núcleos urbanos para asegurar que no se registran víctimas civiles.

Sin embargo, el portavoz reconoció que francotiradores de las fuerzas de seguridad abatieron hoy a dos insurgentes dentro de Mingora, principal población de Swat, y a otros 13 en las afueras de la ciudad.

Abbas admitió que durante la operación se han registrado víctimas civiles, pero las atribuyó a "fuego de mortero indiscriminado" disparado por el bando insurgente.

De acuerdo con la versión militar, que carece de comprobación independiente, las tropas avanzaron en el área montañosa de Peochar, considerada como el bastión del líder de los talibanes en Swat, el mulá Fazlulá.

"En Peochar la operación de rastreo y destrucción está progresando", dijo Abbas quien añadió que las fuerzas de seguridad contrarrestaron anoche un ataque de los insurgentes, que se saldó con la muerte de 21 integristas y ocho soldados heridos.

Abbas calificó de falsa una investigación reciente de la cadena británica BBC que asegura que el Estado paquistaní sólo controla el 38 por ciento de la NWFP.

Según la cadena, los talibanes dominan un 24 por ciento del territorio y tienen fuerte presencia en un 38 por ciento del territorio.

Los combates entre el Ejército y los insurgentes en el norte de Pakistán han provocado un éxodo masivo de civiles, que la ONU cuantificó hoy en más de 834.000.

El viceministro de Información del Gobierno paquistaní, Sumsan Bukhar, declaró que se trata del mayor desplazamiento interno desde la partición del subcontinente indio e independencia de Pakistán en 1947.

"Todo el país está unido para afrontar el desafío. La nación tiene que apoyar plenamente al Ejército", dijo hoy Bukhar en la comparecencia ante la prensa junto al portavoz Abbas.

Las autoridades paquistaníes han aprobado ya un paquete de ayuda para los afectados de 1.500 millones de rupias (18,75 millones de dólares).

La Comisión Europea, EEUU y China, así como varias agencias humanitarias y organismos internacionales, también han anunciado una contribución económica para los desplazados paquistaníes.