El rescate de Opel, en peligro al no acudir Fiat a la reunión

BERLÍN/FRANCFORT (Reuters) - Los esfuerzos alemanes por fraguar un rescate para la filial Opel de General Motors se vieron amenazados el viernes después de que la italiana Fiat dijera que no acudiría a unas conversaciones cruciales sobre la compañía y una fuente dijo que estaba creciendo la frustración en el postor rival, Magna.

Alemania y Estados Unidos afrontan hoy lo que podría ser su última oportunidad de blindar a Opel de una inminente bancarrota de GM después de que una primera ronda de conversaciones fracasara entre recriminaciones mutuas.

En esas conversaciones, el Gobierno estadounidense rechazó un plan de Alemania de colocar los activos de Opel en un custodio mientras se cerraba un acuerdo con un comprador. Esto indignó a Berlín, que se negó a liberar 1.500 millones de euros en financiación puente para Opel.

A las dos de la tarde expira el plazo límite fijado por Alemania para que Fiat y Magna alcancen acuerdos preliminares con GM y el Gobierno estadounidense que le permitirían liberar los fondos puente.

Sin embargo, el consejero delegado de Fiat, Sergio Marchionne, dijo en un comunicado en la madrugada del viernes que su compañía no había tenido acceso a todos los archivos financieros de Opel y que no estaba en posición de articular una propuesta de fusión adecuada.

"La última ronda de peticiones que exigirían que Fiat, entre otras cosas, financiara Opel en una base de emergencia mientras el Gobierno alemán determina el momento exacto y las condiciones de la financiación provisional, expondría a Fiat innecesariamente a riesgos injustificados", declaró Marchionne.

"Seguimos comprometidos a encontrar fórmulas que cumplan las expectativas tanto de General Motors como del Gobierno alemán, pero la naturaleza de emergencia de la situación no puede colocar a Fiat en una posición en la que tendría que asumir riesgos disparatados".

De acuerdo con esto, Marchionne dijo que Fiat no asistiría a la reunión en Berlín, aunque dijo que su compañía seguía comprometida a llegar a un acuerdo con Opel.

FRUSTRACIÓN DE MAGNA

Por otra parte, una fuente cercana a las negociaciones dijo que Magna y GM se habían acercado a un acuerdo básico en unas conversaciones que se alargaron hasta la madrugada del viernes, pero que el grupo canadiense de piezas automovilísticas estaba cada vez más frustrado con las nuevas demandas de GM.

"Las esperanzas de llegar a un acuerdo desaparecen minuto a minuto", dijo la fuente.

Este revés significa que ha aumentado la posibilidad de una insolvencia para Opel. El jueves, GM anunció que había logrado que un grupo importante de acreedores aceptara un canje de bonos por acciones, en el indicio más claro de que la bancarrota es inminente.

Alemania quiere que los activos de Opel en el custodio le protejan de los acreedores de GM cuando la matriz se declare en bancarrota, pero primero debe lograr la aprobación de Estados Unidos y asegurarse de que es posible el acuerdo con uno de los compradores potenciales.

GM Europa emplea a un total de 50.000 trabajadores. Tiene plantas en España, Polonia, Bélgica y Reino Unido.