Envenenan a un grupo de niñas afganas en el ataque a una escuela

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AFTA BACHI, Afganistán (Reuters) - Cinco niñas cayeron en coma y casi 100 fueron ingresadas en el hospital después de sufrir el martes un ataque con gas en su escuela, el tercer incidente de este tipo en el norte de Kabul, informaron altos cargos afganos.

El jefe de seguridad de la provincia Kapisa dijo a Reuters que el envenenamiento masivo en la escuela Qazaaq presumiblemente fue perpetrado por simpatizantes talibanes que se oponen a que las mujeres reciban educación.

"No creemos que los talibanes hayan hecho esto, sino la gente que colabora con ellos y los apoya", dijo el coronel Sha Agha, que está a cargo de la seguridad en el segundo distrito de Kapisa, donde se localiza la escuela.

"Hemos tomado medidas de seguridad para evitar que este tipo de incidentes vuelvan a ocurrir, y haciendo más patrullajes, estoy vigilando las escuelas de noche", añadió.

Los síntomas que sintieron las niñas fueron los mismos que mostraron las víctimas de otros supuestos ataques a dos escuelas de mujeres en la localidad cercana de Charikar. Un envenenamiento ocurrió el lunes y otro el 26 de abril. En cada caso, numerosos grupos de alumnas cayeron enfermas.

En el último ataque, más de 130 personas fueron afectadas, con 98 estudiantes y seis profesores trasladados al hospital, dijo el médico y jefe de salud pública provincial Wahid Rahim, quien añadió que cinco habían caído en coma pero habían sido reanimadas.

Las pacientes experimentaron vómitos, mareos y algunas perdieron el conocimiento.

"Apareció un muy mal olor en mi aula esta mañana y la maestra nos dijo inmediatamente que evacuáramos, pero no pudimos caminar para salir de la escuela, estábamos muy débiles, enfermas y mareadas. Cuando abrí los ojos estaba en el hospital", dijo Leda, de 12 años.

"Estoy muy triste, ¿qué pasó en mi escuela? Yo quiero estudiar", dijo la niña de sexto grado desde una cama de hospital en una sala con alrededor de 20 niñas pálidas, la mayoría con suero en el brazo.

"Supimos sobre el incidente en Charikar, pero no pensamos que algo así podía pasar en nuestra escuela. Ahora mismo estamos demasiado asustadas como para seguir con nuestra educación, para aprender", dijo Aara Gul, de 15 años, esperando su medicación.

Paradójicamente, los tres incidentes ocurrieron en una parte del país que nunca estuvo bajo el firme control de los talibanes y que mantuvo abiertas las escuelas de niñas mientras el severo régimen islámico gobernaba la mayor parte de la nación.