Escritor español Kiko Amat critica "desconexión de literatura con la calle"

  • Caracas, 6 may (EFE).- La literatura española tiene "una desconexión con la calle realmente alarmante" ya que los autores no tienen "ni idea de lo que pasa por la cabeza de la gente normal", afirmó hoy el escritor español Kiko Amat durante una entrevista con Efe en Caracas.

Escritor español Kiko Amat critica "desconexión de literatura con la calle"

Escritor español Kiko Amat critica "desconexión de literatura con la calle"

Caracas, 6 may (EFE).- La literatura española tiene "una desconexión con la calle realmente alarmante" ya que los autores no tienen "ni idea de lo que pasa por la cabeza de la gente normal", afirmó hoy el escritor español Kiko Amat durante una entrevista con Efe en Caracas.

Amat, quien acaba de presentar su tercera novela, "Rompepistas", sobre un grupo de adolescentes en el extrarradio de Barcelona en los años 1980, reivindicó la "literatura de fregadero, de clase obrera" frente a los "ejercicios de estilo" tan comunes en la literatura española contemporánea.

El autor, de 38 años, explicó a Efe su interés "en ser comprendido, sin ser recargado". "El cripticismo me parece nocivo y elitista", aseguró.

"Hay muy poca intención de hacer literatura para la gente, siempre se intenta hacer alta cultura, literatura seria, por eso luego salen esas cosas que no excitan a la gente a leer, porque son insufribles", afirmó en una populosa arepera del centro de Caracas.

Kiko Amat, quien comenzó escribiendo en revistas independientes y ahora colabora en medios como La Vanguardia y El País, también publicó en la editorial Anagrama sus dos novelas anteriores, "El día que me vaya no se lo diré a nadie" (2003) y "Cosas que hacen ¡Bum!" (2007).

El escritor reconoció abiertamente su posición política "de izquierda", aunque precisó que "no le gusta el sermón" si no que le "interesa hablar de política de una manera natural y de base, y con referencia a la vida cotidiana".

"Recuerdo cómo los 'hippies' del colegio me hicieron apolitizarme por pura reacción, por lo pesadas y poco atractivas que hacían las ideas de izquierda", reveló.

Amat, quien centra sus novelas en el extrarradio barcelonés donde creció y vive, está en Venezuela impartiendo un taller literario denominado "Manual de literatura para punks (o cómo publicar tres novelas sin haber estudiao)", organizado por la Embajada de España y la revista venezolana 2021 Pura Ficción.

"Con el tiempo vi que había otros modos de acercamiento a la izquierda radical más divertida, como los situacionistas, gentes que proponían una rebeldía de izquierdas con sueños y borracheras", apuntó Amat, que también coedita el fanzine La Escuela Moderna.

Sobre Latinoamérica, Amat, un confeso amante del pop anglosajón, señaló: "Me despierta una fascinación enorme, es un mundo tan extraño. Hay un entusiasmo, muy hermoso, que es claramente no europeo".

"Me encanta cómo el concepto de artista aquí se vive desde una posición de celebrar el privilegio y en Europa, en cambio, se da una visión mucho más cómoda, como si fuese alguien que ya hubiese nacido para eso", reflexionó.

Asimismo, lanzó sus dardos contra la cultura española contemporánea, que consideró "aburrida y seria", y criticó que "incluso cuando quieren acercarse al ámbito popular su acercamiento sea tan pomposo, tan académico y tan pretencioso".

"No tengo por qué pedir perdón a la alta cultura porque me gusta 'Spiderman'. Que yo no tenga esa disculpa es lo que hace que mi discurso sea raro en el panorama literario. No pretendo ser aceptado por los popes de la alta cultura, no me interesa para nada", dijo.

Amat, que también ejerce de Dj ocasional, es un coleccionista de discos y melómano obseso con la música británica, cuyas referencias son constantes en sus libros y artículos.

"La música es más importante para mí que la literatura -explicó-. Hay algo en los discos que los hace casi el medio de expresión perfecto",

En la literatura, argumentó el escritor, "puedes alcanzar un nivel de conexión con el lector muy grande, pero te sientes como si faltara algo".

"Las canciones pop son pequeñas sinfonías pop. Cuando acabo alguna historia, estoy contento; pero siempre me queda la sensación de que con violines hubiese quedado mucho mejor", concluyó entre risas.