¿Están en peligro los pubs británicos?


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La tradición británica dice que cerca de una casa de pueblo siempre habrá un pub que sirva pintas de cerveza. Sin embargo, si le hacemos caso a la estadística, pronto habrá que reformular este dicho. El año pasado, dos mil de estos establecimientos cerraron por falta de clientela y las ventas de cerveza, su principal fuente de negocio, bajaron un 10%.

La mayoría de los locales que se ha visto obligado a abandonar el negocio estaba en zonas rurales. Eran las salas de estar de los pueblos, el lugar donde organizar excursiones o partidos de cricket. Pero las costumbres han cambiado. Y muy rápido. En el sur de Inglaterra, a pocas horas de Londres, los pueblos están vacíos entre semana, porque las casas pertenecen a londinenses que sólo las usan el fin de semana.

Mojito contra cerveza Hay otros factores a tener en cuenta, como que ahora los recién llegados prefieren ir a restaurantes enclavados en antiguos pubs, que cuentan con un cocinero mencionado en la prensa y que ofrecen una amplia lista de vinos. Otra causa es que los hábitos de bebida en las ciudades han cambiado.

Gracias a los vuelos de bajo coste, una generación ha conocido la oferta de los sitios más modernos del Lower East Side neoyorquino. Se han acostumbrado a pedir un mojito o caipirinha en lugar de una pinta de cerveza. El hecho de que los supermercados vendan la cerveza a precios ridículos y la reciente prohibición de fumar, además del creciente desempleo, también contribuye a la desaparición de estos lugares tradicionales.

Posible solución: bajada de impuestos El grupo parlamentario de la cerveza tiene más de 400 miembros e incluye a todos los partidos sin hacer distinción. Se constituyó en 1992, según cuenta el vicepresidente y parlamentario Nigel Evans, "para que se reconociera el valor simbólico de la Ale (cerveza clásica en el Reino Unido)". La solución que propone el político pasa por una bajada de los impuestos, que ahora suponen un tercio del precio de cada pinta.

Rápidamente, este grupo se dio cuenta que debía presionar para que se ayude al sector. De acuerdo a CAMRA (siglas de la campaña para preservar la Ale), 2.000 pubs cerraron el año pasado con una pérdida de 20.000 trabajos. Se podrían perder otros 75.000 si se acentúa la bajada de ingresos.