Grass y sus colegas atacan la exposición "60 años de RFA" por ignorar al Este

  • Berlín, 13 may (EFE).- La exposición "60 años, 60 obras", un recorrido por el arte de la República Federal de Alemania (RFA) en sus seis décadas de historia, ha desatado las críticas de la intelectualidad alemana, capitaneada por el escritor Günter Grass, por ignorar a los artistas del Este del país.

Grass y sus colegas atacan la exposición "60 años de RFA" por ignorar al Este

Grass y sus colegas atacan la exposición "60 años de RFA" por ignorar al Este

Berlín, 13 may (EFE).- La exposición "60 años, 60 obras", un recorrido por el arte de la República Federal de Alemania (RFA) en sus seis décadas de historia, ha desatado las críticas de la intelectualidad alemana, capitaneada por el escritor Günter Grass, por ignorar a los artistas del Este del país.

De "escándalo" calificó el Premio Nobel de Literatura 1999 la selección de artistas de la muestra, exhibida en el museo Martin Gropius con ocasión del sexagésimo aniversario de la fundación de la RFA, que se cumple el próximo 23 de mayo.

El presidente de la Academia de Bellas Artes, Klaus Staeck, calificó de "frescura" haber prescindido de los artistas que vivieron en la República Democrática Alemana (RDA), con el argumento de que ahí no había un espacio de libertad para el arte.

El concepto directriz de la muestra es expresión de un "absurdo", destinado a exhibir a una "sociedad de artistas" deseada por el Estado, apuntó Staeck, ante la asamblea de la Academia.

"La separación mental aún existente del este y el oeste es consecuencia de la actitud occidental, que se comporta como el vencedor frente al vencido", sentenció Grass.

A las críticas de Grass y Staeck se sumó Eugen Blume, director del museo de la Hamburger Bahnhof, quien llamó a "rescatar de los almacenes el arte de la RDA para exponerlo como es debido".

La muestra del Martin Gropius fue inaugurada a mediados de abril por la canciller Angela Merkel y con rango de acto institucional preparatorio de las conmemoraciones de la fundación de la RFA.

Cuenta con patrocinadores poderosos, como el consorcio eléctrico RWE, y el popular diario conservador "Bild", que día a día dedica una de sus páginas a cada uno de los artistas presentes.

La exposición iba ya entonces envuelta en la polémica acerca de estos olvidos políticos o de otra índole. Ya en su presentación, su comisario, Peter Iden, indicó que no había sido "tarea fácil" restringir la selección a un artista por año.

La muestra recoge los nombres de mayor relieve internacional, como Emil Schumacher, Gerhard Richter, Georg Baselitz, Joseph Beuys, Anselm Kiefer, Rebecca Horn y Jörg Immendorff, del total de 60.

Algunos, como Richter y Baselitz, nacieron en territorio de la RDA. Pero la obra que se expone de ellos corresponde a la década de los 60, tras pasar al lado occidental e instalarse en la RFA.

El máximo valor actual de la pintura surgida en lo que fue territorio de la Alemania comunista, Neo Rauch, aparece en las salas de la última década. Es decir, tras la caída del Muro.

Los artistas nacidos en el Este están presentes, por tanto, bien tras su exilio al oeste o bien como figuras exponente de la Alemania reunificada, tras la disolución de la RDA.

A quienes, como Gerhard Altenbourg o Willy Wolff, se quedaron en el lado oriental y "crearon arte, bajo duras condiciones y sin libertad", simplemente se les margina, lamentó Staedt.

El gremio de comisarios de la muestra, desde su portavoz, Walter Smerling, al citado Iden, han insistido en que la selección se hizo "desde el punto de vista artístico-histórico". El arte representado nació al amparo del artículo 5, párrafo 3, de la Constitución alemana, que garantiza la libertad artística. Lo que excluye, para los seleccionadores, al surgido en la RDA.

La polémica en torno a la muestra abunda en las dificultades alemanas para dar un formato adecuado a su memoria colectiva, en un año en que coinciden el 60º aniversario de la RFA con el de la RDA -en octubre-, así como los 20 años de la caída del Muro-.