Irlanda cuestiona a Bolivia por la muerte de un irlandés

Irlanda cuestiona a Bolivia por la muerte de un irlandés

Irlanda cuestiona a Bolivia por la muerte de un irlandés

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DUBLIN (Reuters) - El Gobierno de Irlanda instó el miércoles a Bolivia a explicar por qué un ciudadano irlandés murió a manos de la policía y cuestionó la acusación de que estuvo involucrado en un supuesto complot para asesinar al presidente Evo Morales.

Michael Dwyer fue una de las tres personas muertas la semana pasada durante una operación de la policía boliviana, que según el Gobierno izquierdista pertenecían a una banda de "famosos mercenarios" que planeaban asesinar a Morales.

El ministro de Asuntos Exteriores irlandés, Micheal Martin, dijo que Dwyer no tenía antecedentes penales, ni en el Ejército.

"El Gobierno irlandés tiene el derecho legítimo de solicitar los hechos que expliquen cómo uno de sus ciudadanos murió a manos de las fuerzas de seguridad de otro Estado", dijo Martin en un comunicado.

Las autoridades bolivianas dijeron que el "cabecilla" del grupo era Eduardo Rozsa, un boliviano que también podría haber tenido pasaportes húngaro y croata, y que luchó en movimientos separatistas durante las guerras de los Balcanes.

Hungría también expresó dudas respecto a las afirmaciones de Bolivia de que Rozsa estaba involucrado en un complot para asesinar al presidente boliviano.

"No hemos recibido suficiente información de las autoridades bolivianas. Tengo dudas, y no veo evidencia de que estas personas, que fueron asesinadas por un escuadrón de policía o detenidos, realmente planearon el asesinato del presidente", dijo el ministro de Relaciones Exteriores húngaro, Peter Balazs, a periodistas el martes.

Un ciudadano rumano también murió en el incidente.

El vicepresidente boliviano, Alvaro García, dijo el miércoles que Bolivia tenía cintas de vídeo de declaraciones realizadas por Rozsa a medios húngaros antes de morir que demuestran que él y su grupo tenían intenciones violentas e ilegales y que formaban parte de un movimiento separatista en el país sudamericano.

El ministro irlandés dijo que "las pruebas preliminares son suficientes para plantear preguntas en torno a la descripción de los sucesos que dieron las autoridades bolivianas".

También señaló que Dwyer había sido identificado y se habían publicado imágenes "truculentas" de su cuerpo sin vida en la prensa internacional antes de realizar algún contacto con diplomáticos irlandeses.

"Quiero aclarar que Irlanda no estuvo involucrada ni apoya ningún tipo de acción para desestabilizar Bolivia o amenazar la seguridad de su presidente democráticamente electo", dijo.

TRABAJA COMO GUARDAESPALDAS

Líderes de la derecha opositora de Bolivia condenaron los tiroteos, que ocurrieron la semana pasada en la ciudad oriental de Santa Cruz, el bastión de la oposición, cuando la policía se movilizó para arrestar al grupo.

Morales, que acusó a sus rivales de Santa Cruz de organizar violentas protestas el año pasado, vinculó el supuesto complot con opositores de la derecha que aseguran buscan desestabilizar a su Gobierno. La oposición negó estar involucrada en el supuesto plan.

Los padres de Dwyer dijeron que Michael, que les había contado que trabajaba en Bolivia como guardaespaldas, no tenía entrenamiento ni capacidad para llevar a cabo una conspiración.

"Es absolutamente ridículo, no hay forma de que Michael haya estado involucrado en nada como eso", expresó esta semana su madre Caroline Dwyer al canal de televisión estatal RTE.

Medios irlandeses dijeron que las fotografías muestran que Dwyer, que llegó desde el condado de Tipperary, estaba vestido con ropa interior y en su habitación de hotel en el momento de su muerte.

La policía arrestó a dos personas más en el allanamiento de Santa Cruz, a quienes la prensa identificó como un boliviano croata y un húngaro. Las autoridades informaron de que la policía confiscó rifles de francotiradores, armas de alto calibre y otros explosivos en un edificio cercano.