La ONU manda un enviado a Sri Lanka y dice que la guerrilla usa niños-soldado

  • Nueva Delhi, 25 abr (EFE).- La ONU, que envió hoy a Sri Lanka al jefe de Asuntos Humanitarios de la organización para comprobar la condición de los civiles atrapados en la guerra, ha acusado a la guerrilla de usar niños-soldado en su intento por resistirse a la ofensiva final del Ejército.

Nueva Delhi, 25 abr (EFE).- La ONU, que envió hoy a Sri Lanka al jefe de Asuntos Humanitarios de la organización para comprobar la condición de los civiles atrapados en la guerra, ha acusado a la guerrilla de usar niños-soldado en su intento por resistirse a la ofensiva final del Ejército.

"Tenemos información de que la guerrilla está reclutando a niños de 12 años. Lo sabemos porque reclutaron a la hija de 16 años de uno de nuestros trabajadores que luego logró escapar", dijo a Efe por teléfono el portavoz de la ONU en Sri Lanka, Gordon Weiss.

Según Weiss, los Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (LTTE) fuerzan a niños de 12 años a empuñar las armas en la franja costera del noreste en su poder, unos diez kilómetros cuadrados, y castigan o disparan a las familias que se resisten al reclutamiento.

En los últimos días ha aumentado la preocupación por el destino de cientos de miles de civiles en la zona de conflicto y ha crecido la presión diplomática para que la guerrilla y el Ejército cesen las hostilidades, un coro al que se sumó anoche Estados Unidos.

En un comunicado divulgado por su embajada en Colombo, la Casa Blanca exigió a ambas partes un estricto respecto a la ley humanitaria internacional y dijo tomarse en serio varios informes de "violaciones" de esas obligaciones.

"EEUU está profundamente preocupado por la difícil situación de los civiles atrapados en el conflicto entre el Gobierno de Sri Lanka y los Tigres Tamiles, y las muertes en ascenso", se dice en la nota.

Washington exigió además al Ejército de Sri Lanka el fin de los bombardeos sobre las áreas de seguridad del noreste, que fueron delimitadas por el propio Gobierno para que los civiles en áreas dominadas por la guerrilla pudieran refugiarse.

El Ejército ceilanés lanzó este lunes una cruenta ofensiva sobre la franja costera del noreste que queda en poder de la guerrilla y en la que hasta entonces permanecían más de 100.000 civiles en pésimas condiciones humanitarias.

Desde entonces, las tropas han "rescatado" un total de 109.320 personas y el Gobierno mantiene que entre 15.000 y 20.000 siguen en terreno guerrillero, pero la ONU calcula que en este espacio hay todavía unos 50.000 civiles.

Las autoridades registran y realojan en campamentos a los civiles que llegan a sus manos -muchos de ellos heridos o desnutridos-, aunque EEUU exigió que se permita el acceso a las organizaciones de ayuda.

En la franja costera donde resisten los Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (LTTE) se calculan en miles los civiles que son pasto del hambre, los bombardeos militares, una segura ejecución en caso de querer escapar o un reclutamiento forzoso.

Esa es la situación que tendrá que analizar hoy a su llegada el subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, John Holmes, que pasará tres días en la isla buscando que el Gobierno permita misiones humanitarias y el acceso a los desplazados.

La situación de los civiles ha servido como moneda de cambio para un continuo cruce de reproches entre el Gobierno y la guerrilla, que tienen bien engrasadas sus maquinarias respectivas de propaganda y se apoyan en la práctica inexistencia de versiones independientes.

El Gobierno acusa a la guerrilla de disparar a los civiles que intentan escapar y de usarlos como escudos humanos, mientras que el LTTE mantiene que el Gobierno bombardea áreas civiles y comete un "genocidio" bloqueando los suministros de comida y medicinas.

La guerrilla aseguró hoy mismo en un comunicado colgado en un portal web afín, Tamilnet, que 165.000 civiles en áreas bajo su control se encuentran al borde de la inanición debido al denunciado bloqueo de suministros por parte del Gobierno.

El LTTE pidió además a Naciones Unidas y otras organizaciones que intervengan rápido para prevenir una catástrofe "inminente", ya que los retrasos pueden llevar a una crisis "similar a la de Darfur (Sudán) o incluso más mortal".

Guerrilla temida de signo totalitario, el LTTE lleva más de 25 años luchando por la independencia de la etnia tamil en Sri Lanka, aunque las duras operaciones del Ejército le ha arrebatado la práctica totalidad del territorio que un día tuvo.

Durante la ofensiva emprendida por el Ejército contra la guerrilla, 6.432 civiles han muerto en lo que va de este año y 13.946 han sido heridos en combates, según la ONU,

Una auténtica riada humana desborda además los campos de desplazados y los hospitales.