La victoria de Martinelli castiga al Gobierno y mantiene la tradicional alternancia

  • Panamá, 3 may (EFE).- El triunfo de la oposición en las elecciones presidenciales de Panamá representa un voto de castigo o solo un reflejo de la alternancia política por la que ha optado tradicionalmente el país, según explicaron analistas y representantes de los partidos contendientes.

Panamá, 3 may (EFE).- El triunfo de la oposición en las elecciones presidenciales de Panamá representa un voto de castigo o solo un reflejo de la alternancia política por la que ha optado tradicionalmente el país, según explicaron analistas y representantes de los partidos contendientes.

El Tribunal Electoral anunció ya la victoria "irreversible" del candidato a la presidencia del partido Cambio Democrático, Ricardo Martinelli, que proponía "un verdadero cambio".

El gobernante Partido Revolucionario Democrático (PRD) se apresuró a declarar, tras reconocer la derrota de su candidata, Balbina Herrera, que el cambio ha sido una opción electoral con la que contaban.

Hugo Torrijos, uno de los directores de campaña de Herrera y dirigente del PRD, declaró que "en todas las campañas hay aciertos y desaciertos", pero, "independientemente de los resultados, y los deseos de cambio que cada cinco años expresan los panameños, la derrota del PRD no representa un rechazo a la gestión del Gobierno ni a la figura de Herrera".

"El panameño ha optado por la alternancia política, una alternativa que, además, es muy conveniente para la democracia y para todos", añadió.

Sí reconoció que el partido está preparado para identificar "las cosas que no hicimos bien, y haremos correctivos, pero creo que la causa de la derrota no radica en la elección de nuestra candidata", subrayó a la prensa.

Torrijos advirtió que el PRD se convertirá en una "oposición constructiva y vigilante".

Martinelli "ha hecho muchas promesas y ha asegurado que de ganar seguiría preocupado por los problemas del pueblo; vamos a ver si es verdad", agregó

El dirigente político recalcó que, "en el PRD no hay división" y aseguró que las diferencias identificadas durante las elecciones primarias del partido, en las que se eligió a Herrera, "están superadas".

Balbina Herrera se enfrentó a Nito Cortizo, ex ministro de Agricultura, y al alcalde de Panamá y, posteriormente, su compañero de fórmula presidencial, Juan Carlos Navarro, quien alertó al PRD del peligro de destapar el "oscuro pasado" de la candidata.

El presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Democracia, Roberto Eisenman, identificó la derrota del PRD con la "victoria histórica" de la memoria colectiva.

"Este ha sido un rechazo a una vuelta al pasado", declaró a Efe Eisenman, satisfecho porque "Panamá tiene mejor memoria de lo que pensábamos".

De Martinelli, al que calificó como "un hombre de empresa", dijo que no cree que sea ni de izquierda ni de derecha, pero que es entendible que se identifique con esta última tendencia política por su perfil profesional.

"Ese podría ser un error entendible, pero creo que Martinellí no es un hombre ideológico", precisó Eisenman, fundador del periódico La Prensa, de esta capital, y ex director de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).

Su peor temor, confesó, es que, acostumbrado a mandar, gestione su gobierno con autoritarismo.

En un potencial reparto de poder, reconoció, lo ideal sería que el PRD, a pesar de la derrota abrumadora en las elecciones presidenciales, mantuviera una representación en la Asamblea que garantizara un balance.

El PRD, añadió, "debe recomponerse y aprender como lección que el pueblo panameño no quiere volver al pasado militarista ni a nada que se le parezca".

El columnista y ex director de la Policía Nacional Ebrahim Asvat señaló a Efe que la "contundencia" de la derrota del PRD va más allá de la innegable alternancia política en la democracia panameña desde 1990 y "es una declaración de insatisfacción y un castigo a la gestión de Martín Torrijos", presidente desde 2004.

"El concepto de patria nueva que ofreció Torrijos se quedó trunco en el camino, cuando se empezaron a incluir figuras del norieguismo en puestos de relevancia", precisó.

La postulación de Balbina Herrera, a la que se identifica como cercana colaboradora de el ex dictador Manuel Antonio Noriega, "despertó el miedo de la población".

"La elección de Herrera polarizó las elecciones y su bagaje histórico despertó la alergia militarista y el miedo", sostuvo Asvat, abogado y antiguo militante de la Democracia Cristiana.

A Ricardo Martinelli, que hace diez años creó su partido (CD), con el que ya se postuló para presidente en 2004, en las elecciones que ganó Martín Torrijos, lo llamó "un político de derecha" y con "un reto muy grande por delante"

"Ha habido un exceso de promesas durante la campaña, muchas muy difíciles de cumplir, sobre todo en el área económica y en los tiempos de crisis que se avecinan", recalcó el abogado.

Panamá celebró elecciones generales este domingo para elegir, además de presidente, 75 alcaldes, 71 diputados y 630 autoridades locales.