Las autoridades libanesas liberan a los cuatro detenidos por el asesinato de Rafik Hariri

  • Beirut, 29 abr (EFE).- Las autoridades libanesas liberaron hoy a los cuatro generales detenidos por el asesinato del ex primer ministro Rafic Hariri en 2005, horas después de que un Tribunal de la ONU ordenara su puesta en libertad por falta de pruebas.

Beirut, 29 abr (EFE).- Las autoridades libanesas liberaron hoy a los cuatro generales detenidos por el asesinato del ex primer ministro Rafic Hariri en 2005, horas después de que un Tribunal de la ONU ordenara su puesta en libertad por falta de pruebas.

Los arrestados, el ex jefe de la Seguridad Nacional, Yamil Sayyed, de la Policía, Ali Hajj, de la Guardia Presidencial, Mustafa Hamdan y de los Servicios de Información del Ejército, Raymond Azar, abandonaron en distintos vehículos la cárcel de Rumieh, en las afueras de Beirut, donde han permanecido retenidos casi cuatro años.

Según las imágenes mostradas por las televisiones libanesas, los convoyes fueron recibidos en el exterior de la cárcel por una multitud que les aplaudió y les acompañó en su paso por las calles de Beirut.

El juez del Tribunal Especial de la ONU para el Líbano (TEL), Daniel Fransen, decretó hoy la libertad de los cuatro generales, considerados de tendencia prosiria, mientras que la fiscalía anunció que no iba a apelar la decisión al considerar también que no había pruebas suficientes contra ellos.

En un discurso transmitido por las televisiones, Sayyed denunció en la entrada de su domicilio que su arresto fue político y que estuvieron presos "sin ninguna culpa, ni acusación".

"El único prisionero ahora es el mártir Rafic Hariri y su verdugo es la Justicia libanesa", apuntó Sayyed, que estuvo acompañado por por el diputado del Hizbulá Mohamad Raad y fue aplaudido por numerosas personas que acudieron a su vivienda.

Los cuatro liberados fueron detenidos seis meses después del asesinato de Hariri en un atentado con coche bomba el 14 febrero de 2005, en el que también murieron 22 personas más.

Desde entonces, los sospechosos habían permanecido en prisión sin que se formulara ninguna acusación formal contra ellos.