Los paquistaníes huyen de la ofensiva

KOTA, Pakistán (Reuters) - El Ejército de Pakistán ordenó el domingo la salida de los residentes de algunas zonas del Valle de Swat, después de levantar temporalmente un toque de queda para permitir la huida de civiles e intensificar su ofensiva contra los talibanes.

Pakistán, una nación con armamento nuclear, espera detener a la creciente insurgencia talibán con una ofensiva en el antiguo valle turístico, situado a 130 kilómetros de Islamabad, después de las críticas de Estados Unidos contra el Gobierno por no actuar a tiempo contra los extremistas islámicos.

Un máximo de 200 extremistas perecieron en Swat y en el distrito vecino de Shangla en las últimas 24 horas, dijo el Ejército. La cifra no pudo ser confirmada de manera independiente.

Alrededor de 200.000 personas han abandonado Swat en los últimos días y se espera que en total unas 50.000 huyan del lugar. Se sumarán a otros 555.000 residentes desplazados anteriormente del valle y otras zonas debido a los enfrentamientos que se iniciaron en agosto.

"Todos quieren salir de este infierno", dijo al teléfono Zubair Khan, un residente de Mingora, la principal ciudad del valle.

"Algunos están conduciendo vehículos mientras que otros sólo van a pie. No saben a dónde ir pero quedarse aquí sólo significa la muerte", agregó.

El Ejército inició el jueves una ofensiva a gran escala, después de que el Gobierno ordenó a las tropas expulsar a los extremistas de su bastión al oeste del país.

La ofensiva fue lanzada mientras el presidente Asif Ali Zardari, viudo de la ex primera ministra asesinada Benazir Bhutto, se encontraba en Washington para asegurar a Estados Unidos que su Gobierno está comprometido con la lucha contra el extremismo.

La mayoría de los partidos políticos de Pakistán apoyan públicamente la ofensiva, aunque ello podría cambiar si los desplazados sufren demasiado para sobrevivir o si muere un número significativo de civiles.

Los enfrentamientos se habían intensificado antes del lanzamiento de la ofensiva, provocando un éxodo de civiles tras el colapso de un acuerdo de paz de febrero. Sin embargo, existe una creciente preocupación por las personas atrapadas por la imposición del toque de queda.

Helicópteros y aviones de combate atacaron el domingo escondites de extremistas en Mingora y otras zonas de Swat y Shangla, dijo el Ejército. Dos soldados murieron, señaló.