Los surcoreanos despiden masivamente al ex presidente Roh

Los surcoreanos despiden masivamente al ex presidente Roh

Los surcoreanos despiden masivamente al ex presidente Roh

SEÚL (Reuters) - Una marea de surcoreanos llenó el viernes entre lágrimas las calles de Seúl, mientras los dignatarios asistían al funeral del ex presidente Roh Moo-hyun, quien se suicidó en una montaña hace una semana después de que fuera implicado en un escándalo de corrupción.

La gran cantidad de personas que salió a dar su último adiós a Roh - quien dejó su cargo en medio de críticas generalizadas por un gobierno ineficaz - ha hecho mella en el respaldo a su sucesor, Lee Myung-bak, mientras muchos critican a su Ejecutivo por acosar al ex presidente con la investigación por corrupción.

Lee consiguió una abrumadora victoria en las elecciones de diciembre de 2007, en las que incluyó una promesa de cambiar las políticas económicas de Roh. A las preocupaciones de Lee se suman una prueba nuclear de Corea del Norte el lunes y una posterior amenaza de ataque.

El centro de Seúl se vio inundado por un mar de personas vestidas de amarillo, un color asociado a Roh, mientras sus partidarios ataban miles de globos a las barreras de la policía junto al recorrido del funeral y mostraban pancartas con el lema: "Lamentamos no haber podido protegerte".

El primer ministro de Lee, Han Seung-soo, describió a Roh como un hombre del pueblo en un discurso panegírico en el funeral, realizado en un antiguo palacio de Seúl en el que en el pasado vivían los gobernantes de Corea.

La policía dijo que Roh se suicidó el 23 de mayo en una montaña cerca de su casa en Bongha Village, dejando una nota que decía: "El resto de mi vida sólo sería una carga para otros".

Incluso antes de que su cuerpo llegara a Seúl, en un viaje que comenzó a cientos de kilómetros de distancia en su pueblo natal, hubo enfrentamientos en la capital entre la policía antidisturbios y sus partidarios, quienes culpan a Lee por la muerte de Roh.

Hubo gritos de indignación contra Lee en el funeral cuando el presidente hizo una ofrenda a Roh en el altar, y las calles estallaron en gritos de burla, mientras miles de personas veían el funeral en pantallas gigantes.