Merkel dice llamada de Obama ayudó a lograr acuerdo sobre Opel

BERLIN (Reuters) - La canciller alemana, Angela Merkel, dijo el sábado que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ayudó a lograr un acuerdo para la automotriz Opel con una llamada telefónica poco antes de la última ronda de negociaciones.

Merkel dijo que esperaba que los detalles finales contractuales de la adquisición por parte de la canadiense Magna se resuelvan rápidamente, incluso aunque el pacto sólo era el comienzo de duras labores para garantizar el futuro de Opel, unidad de General Motors.

"Me gustaría indicar que para Opel y el inversionista Magna los trabajos apenas están empezando y ciertamente ellos tienen una difícil tarea por delante", afirmó la canciller a periodistas el sábado, varias horas después de que el acuerdo fuera anunciado.

"Debido a las estructuras especiales (de Opel y GM), las negociaciones fueron una prueba real a las relaciones transatlánticas. Hablé ayer por teléfono con el presidente estadounidense y estábamos de acuerdo en que teníamos que hacer todo lo posible por obtener un buen resultado de esta complicada tarea", sostuvo.

Merkel indicó que aquella conversación claramente influyó en las negociaciones del viernes por la noche.

Una fuente del Gobierno alemán sostuvo que cerca de 2.600 puestos de trabajo serían eliminados por la adquisición de Magna, pero que las cuatro plantas en Alemania permanecerían abiertas.

Merkel sostuvo que la transferencia de Opel desde GM sería complicada pero agregó que se mostraba confiada en que la nueva firma con sede en Alemania sería un impulso importante para Europa.

"Se trata de crear una compañía europea bajo el alero de Adam Opel", dijo la canciller. "Tenemos un inversionista con Magna y no habrá participación estatal aunque los gobiernos federal y estatales asistirán con entregas de préstamos", aseveró.

Merkel también elogió al ministro de Economía, Karl-Theodor zu Guttenberg, por formular cuestionamientos clave sobre el acuerdo, incluso pese a que expresó su oposición al final.

La líder alemana dijo que no estaba de acuerdo con zu Guttenberg sobre la evaluación de riesgos, pero indicó que "es el trabajo y el derecho del ministro de Economía poner el dedo en la llaga".