Obama decide mantener las Comisiones Militares de Guantánamo que él mismo calificó de “tremendo fracaso”


De “tremendo fracaso” a “foro legítimo de enjuiciamiento” en tan sólo cuatro meses. El persidente de los Estados Unidos, Barack Obama, se apresuró dos días después de jurar su cargo -el pasado 20 de enero- a firmar varias órdenes ejecutivas en las que, además de establecer el cierre antes de un año de la prisión estadounidense de Guantánamo (en Cuba), suspendía las comisiones militares creadas por su predecesor, George W. Bush, para juzgar a presos sospechosos de terrorismo retenidos en la base.

El mandatario alegó entonces que el sistema de comisiones militares no funcionaba, tal y como había repetido durante su campaña electoral, en la que había calificado ese sistema de “tremendo fracaso”. Sin embargo, Obama no descartó que se pudiera retomar en el futuro tras aplicarle una serie de reformas. Las nuevas comisiones militares estarán dotadas, según Obama, de mejores garantías legales y no podrán admitir, por ejemplo, rumores o pruebas obtenidas mediante interrogatorios “crueles, inhumanos o degradantes”.

Los presos de Guantánamo tendrán también más facilidades para elegir a su abogado defensor y se darán protecciones básicas a quienes se nieguen a testificar, explica el comunicado firmado por el presidente y distribuido este viernes por la Casa Blanca. Los jueces de las nuevas comisiones podrán establecer la jurisdicción de sus propios tribunales.De esta forma, ese “tremendo fracaso” del que hablaba Obama antes aún de llegar a la Casa Blanca, se convertirá en un “foro legítimo para el enjuiciamiento”, al adaptarse las Comisiones de Bush “al Estado de Derecho”.

El presidente promete también colaborar con el Congreso para reformas adicionales, que permitan que estas comisiones “enjuicien de manera efectiva a los terroristas y sean un camino, junto a los juicios en tribunales federales, para la administración de la Justicia”. “Éste es el mejor camino para proteger nuestro país al tiempo que respetamos nuestros valores más queridos”, destacó Obama.

Juicios sin protección

Pero no todos los presos que actualmente continúan retenidos en Guantánamo -más de 200- serán juzgados por estas nuevas comisiones. Los tribunales sólo decidirán sobre algunos de terroristas más destacados, de los que se sospecha que pertenecen a la red terrorista Al Qaeda. Entre ellos, cinco acusados de haber participado en la trama para los atentados del 11-S. Las comisiones podrían juzgar, además, a otros presos sospechosos de terrorismo que EE UU capture en el futuro.

El anuncio de la vuelta de las comisiones militares llega acompañado de un profundo rechazo por parte de los grupos defensores de los derechos humanos. “No se puede reformar un sistema que es básicamente injusto”, explicó la organización Amnistía Internacional antes incluso de que la decisión del Gobierno estadounidense se hiciera pública.

Human Rights Watch instó hace unos días al Gobierno de Estados Unidos a que no reactivase los tribunales militares. “La Administración Obama no debe intentar arreglar un sistema que fundamentalmente está fallido. La reanudación de las comisiones militares restaría gran parte del significado del cierre de Guantánamo”, dijo una portavoz de la organización citada por Efe. Para el grupo, el único motivo de la implantación de esos tribunales es el de “permitir juicios que no estuviesen sometidos a las protecciones del debido proceso legal disponibles para los acusados en los tribunales federales o una corte marcial”.