Obama dice que trabaja en la economía y en la imagen de EEUU

WASHINGTON (Reuters) - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, intentó tranquilizar el miércoles a los estadounidenses asegurando que está logrando avances en la lucha contra la crisis económica y reparando la imagen de su país en el exterior, aunque pidió paciencia.

"Tuvimos un buen comienzo. Pero sólo es un comienzo (...) Estoy contento con lo que hemos avanzado, pero no estoy satisfecho", dijo Obama en una rueda de prensa donde evaluó sus primeros 100 días en el cargo, y prometió continuar su ritmo vertiginoso.

Animado por los altos índices de aprobación, Obama se concentró en la apretada agenda política que ha elaborado desde que juró su cargo el 20 de enero, encabezada por los esfuerzos para rescatar a la economía y mejorar las relaciones de Estados Unidos con el resto del mundo.

En unos pocos meses, Obama - un demócrata elegido bajo la promesa del cambio - ha aplicado giros radicales con respecto a su predecesor republicano, George W. Bush, en temas que van desde la guerra hasta la recesión, la asistencia sanitaria y el cambio climático.

Subrayando una de las rupturas más drásticas con el pasado, Obama dijo que el ahogamiento simulado - un método de interrogatorio autorizado por el ex presidente Bush - era tortura, y que cualquier información obtenida de sospechosos sobre actividades terroristas mediante su uso podría haberse conseguido por otros medios.

Aunque la Casa Blanca descartó conmemorar los 100 días como un hito simbólico de interés principalmente para los medios de comunicación, organizó dos actos para el mandatario: uno en un ayuntamiento en Misuri y más tarde una rueda de prensa en horario estelar.

ESCOMBROS DE LA RECESIÓN

Destacando las dificultades a las que se enfrenta Obama para sacar al país de la recesión, nuevos datos del Gobierno mostraron que la economía se contrajo un 6,1 por ciento en el primer trimestre, un ritmo mayor al esperado, con una fuerte caída de las exportaciones.

No obstante, Obama declaró que sus políticas habían puesto al país en el camino correcto y citó la aprobación en el Congreso, controlado por demócratas, de su presupuesto para el año fiscal 2010 de 3,4 billones de dólares.

"Pero incluso mientras quitamos los escombros de esta recesión, también he dicho que no podemos volver a una economía que esté construida sobre un montón de arena", dijo Obama.

"Tenemos mucho trabajo por hacer. Es trabajo que llevará tiempo. Haré ese esfuerzo. Pero los Estados Unidos de América verán un futuro mejor. Reconstruiremos una nación más fuerte", enfatizó.

Tanto sus partidarios como sus críticos han realizado numerosas evaluaciones del trabajo de Obama hasta ahora, pero la mayoría de los analistas comentó que aún es muy pronto para juzgar si su larga lista de iniciativas tendrá éxito.

Obama también insistió en que estaba cumpliendo su promesa de "cambiar la dirección de la política exterior estadounidense", una crítica implícita de la estrategia de Bush sobre los asuntos mundiales que provocó críticas tanto de aliados como de adversarios.

Citó nuevas estrategias para los conflictos en Irak y Afganistán y su orden de cerrar la internacionalmente condenada prisión de la bahía de Guantánamo, Cuba, y por vetar los duros métodos de interrogatorio empleados con los sospechosos de actividades terroristas.

Cuando se le preguntó si creía que el ahogamiento simulado constituía tortura, Obama dijo: "El ahogamiento simulado viola nuestros ideales y nuestros valores. Creo que eso es tortura".

Obama también mantuvo los esfuerzos para tranquilizar a los ciudadanos sobre la respuesta del Gobierno ante el creciente brote de gripe porcina, su primera emergencia sanitaria.