Rusia muestra su inmensidad geográfica a la UE desde el Extremo Oriente

  • Jabárovsk (Rusia), 21 may (EFE).- La crisis económica, la energía y la seguridad europea dominarán la cumbre entre Rusia y la Unión Europea, que Moscú convocó hoy en el extremo oriente del país con el fin de mostrar su inmensidad geográfica y sus posibilidades de mirar tanto hacia Europa como hacia Asia.

Rusia muestra su inmensidad geográfica a la UE desde el Extremo Oriente

Rusia muestra su inmensidad geográfica a la UE desde el Extremo Oriente

Jabárovsk (Rusia), 21 may (EFE).- La crisis económica, la energía y la seguridad europea dominarán la cumbre entre Rusia y la Unión Europea, que Moscú convocó hoy en el extremo oriente del país con el fin de mostrar su inmensidad geográfica y sus posibilidades de mirar tanto hacia Europa como hacia Asia.

La elección de Jabárovsk, ciudad a sólo 25 kilómetros de la frontera con China y a más de 8.000 de Bruselas, como sede de las conversaciones, según explicó el presidente ruso, Dmitri Medvédev, obedeció al deseo de que los líderes europeos "sepan qué es Rusia" más allá de Europa y los Urales.

Ese conocimiento, agregó Medvédev, permitirá construir unas relaciones "más sólidas y basadas en la comprensión" entre Moscú y Bruselas.

La XXIII Cumbre Unión Europea-Rusia comenzó con una cena informal ofrecida por el mandatario ruso a la delegación encabezada por su homólogo checo y presidente de turno de los Veintisiete, Vaclav Klaus, en una residencia campestre situada en la localidad de Krasnoréchenskoye.

La velada concluirá con un paseo en barco por el Amur, una de los grandes ríos siberianos que sirve de frontera natural con China en el extremo oriente de Rusia.

"El trabajo de la cumbre empezará mañana", precisó el asesor de política exterior del jefe del Kremlin, Serguéi Prijodko.

Con una fuerte influencia china en su población, su comercio y su paisaje urbano, Jabárovsk, con 578.600 habitantes, es la segunda mayor ciudad del lejano oriente ruso, después de Vladivostok, 700 kilómetros más al sur.

Por eso, según algunos analistas, la elección de semejante emplazamiento podría verse más bien como un símbolo de la lejanía entre ambos socios, o como una amenaza de dar la espalda a los europeos para volver la vista a China si no se logran superar las dificultades en las relaciones bilaterales.

Pero por el momento, la UE es el principal destino de las exportaciones rusas y el principal inversor en el país, que a nivel global es el tercer socio comercial de los Veintisiete, por detrás de EEUU y China.

El intercambio bilateral sumó 28.000 millones de euros en 2008.

Además, Rusia satisface el 28% del petróleo y el 30% del gas que importa la UE, según datos de 2007.

Y a pesar de que el extremo oriente ruso queda lejos de Bruselas, el 75 por ciento de las inversiones en la zona provienen de Europa.

Jabárovsk, que fue fundada en 1858 como puesto militar tras delimitarse en esta zona la frontera con China, no se diferencia a primera vista de cualquier otra capital regional rusa.

La región de Jabárovsk es, con sus 787.600 kilómetros cuadrados, la tercera entidad federada más grande de Rusia, y en ella viven 1,4 millones de habitantes, el 1 por ciento del total de la población rusa.

Se trata de una zona relativamente joven y urbana, con un 80 por ciento de su población residente en las ciudades y una edad media de algo más de 36 años.

Los participantes en la cumbre, así como los más de 300 periodistas procedentes de 20 países, fueron recibidos en Jabárovsk con temperaturas de hasta 30 grados, inusuales en la región, en cuyo mes más caluroso, julio, el mercurio se sitúa en una media de 20 grados.

El presidente checo y de turno de la UE, Václav Klaus, junto al Alto Representante de Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, fueron los primeros en llegar a la ciudad, provenientes de Praga.

Más tarde aterrizó la delegación de la Comisión Europea, encabezada por su presidente, José Manuel Durao Barroso, junto a los comisarios de Energía, Andris Piebalgs, Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, y Comercio, Catherine Ashton.

Rusia y la UE tratarán entre hoy y mañana acercar posiciones y limar asperezas en torno a temas como energía y seguridad, esta vez con la crisis económica como telón de fondo.

Pese a los puntos de desencuentro que persisten, el Kremlin ha expresado la esperanza de que el nuevo acuerdo de asociación Unión Europea-Rusia esté listo para finales de este año.