Un experto en dermatología subraya la necesidad de prevenir el melanoma con "autoexploración mensual"

VALENCIA, 20 (EUROPA PRESS)

El presidente de la Sección Territorial Valenciana de la Academia Española de Dermatología y Venerología y médico adjunto de dermatología del IVO, Eduardo Nagore, aseguró hoy que "todos podemos desarrollar un melanoma", por lo que es "necesario" prevenir el cáncer de piel mediante la "autoexploración mensual".

En este sentido, señaló que resulta "casi imposible" poner en práctica la prevención primaria mediante el uso de medidas fotoprotectoras, ya que para que las cremas solares realicen su función hay que usar "dos gramos por centímetro cuadrado, esto es un tercio del bote por persona y aplicación".

Nagore se refirió en estos términos con motivo de la presentación en el Colegio de Médicos de Valencia de la X Campaña Euromelanoma 2009, que se llevará a cabo el próximo lunes, día del Euromelanoma, según informó la organización en un comunicado. En su décima edición, el objetivo fundamental de la campaña continúa siendo la detección precoz de los melanomas cutáneos, porque, tal como indica el lema de la campaña, 'El cáncer de piel se cura si se detecta a tiempo'.

En España, la campaña se realiza mediante la página web 'http://www.aedv.es/euromelanoma/', en la que se encuentra la mayor parte de la información necesaria para la población general acerca de los elementos "más relevantes" en la prevención del melanoma cutáneo. La página web estará activa durante todo el año con el objetivo de servir como "herramienta informativa" ya que "un elemento importante en la prevención es la familiarización de la población general con las diferentes formas de presentación del melanoma que se pueden visionar a través de imágenes", explicaron fuentes del Colegio de Médicos.

"MÁS GENES"

Según la institución colegial, entre las novedades descubiertas en el campo del melanoma cutáneo en el último año, se han identificado que hay "más genes que confieren un mayor riesgo de desarrollar un melanoma", de manera que estos genes "hacen que la piel tenga más sensibilidad frente al daño que produce la radiación ultravioleta". "Por ejemplo, el gen del receptor 1 de la melanocortina (MC1R), que da un mayor riesgo de desarrollar un melanoma e incluso de desarrollar un segundo melanoma una vez ya se ha tenido uno", agregaron.

Asimismo, se han identificado dos genes en los cromosomas 9 y 22 que parecen ser "los responsables de que una persona tenga más nevus", aunque los resultados son "preliminares y no se conoce con exactitud la proteína responsable". Además, en prevención secundaria se ha observado un "bajo nivel de concienciación acerca de la necesidad de autoexploración" y, en prevención primaria, la normativa habitual de medidas fotoprotectoras es "prácticamente imposible" de llevar a cabo.

También manifestaron que las medidas de fotoprotección deben ser "especialmente importantes" en los pacientes con factores de riesgo, incluidos aquellos que tengan alteraciones genéticas de riesgo y que no tengan aparentemente un fenotipo de riesgo. Esto es, por ejemplo, los pacientes que tienen una alteración en MC1R pero que clínicamente son castaños y con ojos oscuros.

Desde el Colegio de Médicos apuntaron que existen características genéticas diferentes en los tumores de acuerdo con su grado de exposición solar. "Lo más importante es que para los tumores acrales y los mucosos, en un 30 por ciento de los casos tienen mutaciones en KIT que hacen que sean susceptibles de ser tratados con fármacos nuevos con muy buena respuesta. La lástima es que estas variantes de melanomas sólo representan un cinco por ciento del total. En nuestro centro, hemos caracterizado desde el punto de vista clínico las tres variantes según el grado de exposición solar lo que dio lugar al premio nacional de la AEDV", señalaron.

Asimismo, añadieron que tras analizar el perfil genético del melanoma familiar en la Comunitat en casi 60 familias se ha podido ver cuatro grupos diferentes, combinando el gen más estudiado e importante en la predisposición genética (CDKN2A) y los polimorfismos en MC1R y explicaron que la vitamina D podría tener "un papel importante" en la supervivencia de los pacientes con melanoma cutáneo, por lo que la exposición solar no está totalmente contraindicada en los pacientes con melanoma.

Por último, confirmaron que los rayos UVA tomados en las cabinas de bronceado ya se ha demostrado que tienen riesgo para el desarrollo de melanomas, especialmente cuando se usan antes de los 20 años y observaron que existe un aumento en el diagnóstico de melanomas durante los meses de verano y tras el mismo, "lo que refuerza la idea de que la mera exploración ayuda a la gente a descubrirse lesiones nuevas sospechosas".

Asimismo, recomendaron que "hay que tener cuidado con determinadas actividades que exceden la capacidad humana para no dañarnos por el sol". Por ejemplo, "un ciclista profesional recibe 40 veces la dosis de radiación UV recomendada durante una etapa de montaña".