Un ingrediente del té verde mejora la leucemia crónica

MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

Un ingrediente del té verde denominado epigalocatequina-galata mejora el estado de los pacientes de leucemia linfocítica crónica, según un estudio de la Clínica Mayo en Rochester (Estados Unidos) que se publica en la edición digital de la revista 'Journal of Clinical Oncology'.

Los investigadores han obtenido resultados positivos en ensayos clínicos en los que utilizaron el componente químico epigalocatequina-galata (EGCG), un ingrediente activo del té verde. El ensayo determinó que los pacientes con leucemia linfocítica crónica (LLC) toleran el componente cuando se administran altas dosis en forma de cápsulas y que el número de linfocitos se reducía en una tercera parte de los participantes.

Según explica Tait Shanafelt, director del estudio, "descubrimos no sólo que los pacientes toleraban el extracto de té verde en altas cantidades sino que muchos de ellos parecían entrar en regresión en alguna medida de su leucemia linfocítica crónica. La mayoría de los individuos que entraron en el estudio con nódulos linfáticos agrandados mostraron un 50 por ciento o más de declive en el tamaño de los nódulos linfáticos".

La LLC es el subtipo más común de leucemia en los Estados Unidos y en la actualidad no tiene cura. Las pruebas sanguíneas han permitido un diagnóstico precoz en muchos casos pero el tratamiento consiste en esperar de forma controlada hasta que la enfermedad progresa. La mitad de los pacientes con fases iniciales de la enfermedad avanza a su forma grave que conduce a una mortalidad temprana. Los investigadores esperan que un tratamiento con EGCG pueda estabilizar la fase temprana de la enfermedad o quizás mejorar los tratamientos al combinarse con otras terapias.

La investigación ha avanzado a una segunda fase de ensayos clínicos con un seguimiento en el que participan casi el mismo número de pacientes. Todos recibirán las dosis más altas administradas en el ensayo previo.

Estos estudios clínicos son los pasos finales en un proyecto de varios años que comenzó con pruebas con el extracto de té verde sobre células cancerígenas en el laboratorio de Neil Kay, coautor del trabajo, en la Clínica Mayo. Después de que la investigación en el laboratorio mostrar una eficacia espectacular eliminando las células de leucemia, los descubrimientos se aplicaron a estudios en tejidos animales y luego a células humanas en laboratorio.

En el primer ensayo clínico, 33 pacientes recibieron variaciones de ocho dosis orales diferentes de polifenon E, un componente cuyo principal principio activo es la EGCG. Las dosis iban desde los 400 miligramos (mg) a los 2.000 mg administrados dos veces al día. Los investigadores determinaron que no habían alcanzado un máximo en la dosis tolerada, incluso en el caso de los 2.000 mg dos veces al día.