Una factura de limpieza deja una nueva mancha en Gordon Brown

LONDRES (Reuters) - El Gobierno británico sufrió el viernes un nuevo golpe a su autoridad cuando un diario publicó detalles de supuestas facturas realizadas por el primer ministro Gordon Brown y otros ministros.

Brown, cuyo Partido Laborista va por detrás del Conservador en las encuestas de opinión para unas elecciones previstas a mediados de 2010, reclamó 6.577 libras (7.437 euros) que había pagado a su hermano por los servicios de limpieza en su piso de Londres, informó el diario conservador Daily Telegraph.

Un portavoz de la oficina de Brown dijo al diario que estaba reembolsando a su hermano su parte del coste de una limpiadora a la que daban empleo conjuntamente, y que estaba dentro de las normas parlamentarias.

Pero la noticia, publicada cuatro semanas antes de las elecciones locales y europeas, se sumó a la percepción pública de que los diputados están aprovechándose de las generosas gratificaciones mientras que la gente de a pie tiene que lidiar con una dura recesión económica.

"Absolutamente escandaloso", fue el titular del Daily Mail, a menudo considerado un representante de los valores de las clases medias conservadoras británicas.

La líder de la Casa de los Comunes, Harriet Harman, diputada laborista, declaró a la BBC: "Sé que esto tiene mala pinta y la gente está enfadada".

"Creo que la Casa de los Comunes no está marcada por la corrupción a la escala de otros sistemas políticos, pero todos reconocemos que tenemos que actuar para ganarnos de nuevo el respeto y la confianza de los británicos en su Parlamento".

La información decía que el ministro de Justicia, Jack Straw, había reclamado la devolución de todos sus impuestos locales pese a tener un 50% de descuento. Straw ha vuelto a pagar lo reclamado.

Otros ministros solicitaron mejoras en sus hogares, muebles y arreglos en sus jardines.

El tema de las gratificaciones es especialmente dañino políticamente para el Gobierno de Brown en un momento en que los votantes están ajustándose el cinturón por la peor recesión desde la II Guerra Mundial.

Las elecciones europeas y locales son el 4 de junio y un mal resultado del Partido Laborista probablemente plantee nuevas especulaciones sobre si Brown debería liderar la formación para los comicios generales.

Brown sucedió a Tony Blair como primer ministro hace dos años, prometiendo aumentar la confianza en un Gobierno que había estado minado por la guerra de Irak y las acusaciones de fragilidad política.

Pero esta imagen se ha visto empañada por un escándalo sobre unos correos electrónicos ofensivos enviados por un próximo asesor, las acusaciones de los gastos y una bochornosa derrota parlamentaria la semana pasada sobre los derechos de los soldados nepalíes Gurkha, asentados en Reino Unido.