Una familia convive en Madrid desde hace 18 años con una torre de alta tensión nada más salir de su casa

MADRID, 29 (EUROPA PRESS)

Después de 18 años residiendo y trabajando como portero de una urbanización en una vivienda donde nada más salir de su casa se enfrenta a una torre de alta tensión de más de 20 metros de altura, Fernando Manuel do Río, portugués de 52 años, desconfía en que la Comunidad de Madrid la retire en mayo, fecha en la que tiene prevista su eliminación. "Ya han prometido tantas cosas que no sé si las quitarán", reprochó.

En declaraciones a Europa Press frente al "bicho", como llama a la torre por lo "desagradable que es", Fernando sostuvo que ya "está acostumbrado" a verla todos los días y a pesar de sostener que desconoce "si es buena o mala para la salud", insistió en que cuando "cambia el tiempo", hace "frío o llueve los cables cantan bastante".

En este sentido, relató que hace años un rayo cayó en una zona aledaña a su domicilio, ubicado en el número 141 de la calle Osa Mayor del distrito de Aravaca-Madrid, probablemente atraído por la torre, y "levantó un tanque de cinco mil litros de gasoil que estaba enterrado".

Tras contar este suceso y desconfiar en que la retirarán en mayo, fecha en la que la Comunidad de Madrid tiene prevista su eliminación, reconoció que tanto a él como a su mujer y a su hijo, que también viven frente al "armatoste", otro de los nombres que la familia le ha puesto a la torre, "no les queda más remedio que aguantar", ya que "forma parte del trabajo".

Por último, explicó que ni él ni su familia "han notado nada" extraño en su estado de salud y aseguró que el día en el que se hagan realidad sus reivindicaciones y retiren "el bicho" lo echarán de menos.