Socialistas: los más deseados acompañantes…


  • En un alarde de desvergüenza los líderes de Podemos no dudan en interferir el debate interno del PSOE, como si les preocupase realmente más allá de pegarle una buena dentellada de votos y por tanto de escaños.

  • No estará mal que, llegados al caso de que se produzca la investidura de Mariano Rajoy, PSOE y Podemos sean capaces de ejercer una oposición firme y democrática que favorezca a los más humildes.

Javier Fernández acude mañana al inicio de la precampaña del PSOE en Madrid

Javier Fernández acude mañana al inicio de la precampaña del PSOE en Madrid OVIEDO | EUROPA PRESS

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Ahora todos desean que el PSOE sea su novio, su acompañante. Unos y otros, al margen de su ideología o de su condición, reclaman la atención del PSOE, aunque lo hagan con intenciones diferentes. En los debates y tertulias quienes defenestraban al PSOE a causa de la cerrazón de su slogan (“no es no”), ahora alaban el quiebro dado por sus órganos de dirección y ni siquiera critican la violencia con que se preparó y culmin´´o dicho quiebro. Lo hacen las izquierdas y las derechas porque ambas esperan sacar algún beneficio, si bien las razones que asisten a unas y otras son muy diferentes. Mientras tanto, el PSOE va restañando las profundas heridas que le han sido producidas por la tozudez de la izquierda oportunista de Podemos, mucho más preocupada por lograr el debilitamiento del PSOE que por culminar un gobierno de cambio, y por la de la derecha desidiosa del PP que, soberbia y orgullosa, ha reclamado al PSOE una responsabilidad que no ejerció ella cuando ha gobernado durante la última Legislatura, con mayoría absoluta, usando un rodillo brutal e inmisericorde.

Las dos fuerzas emergentes, -Podemos y C´s-, han obligado a recapacitar a las dos fuerzas que han venido configurando el famoso bipartidismo, pero sobre todo han supuesto un factor de enrarecimiento del debate político, porque han partido de un diagnóstico brutal en torno a lo acontecido en nuestra sociedad desde la llegada de la Democracia. Partiendo de tal diagnóstico solo cabían disputas demasiado encarnizadas para las que C´s no estaba preparado, pero llegados al culmen, tampoco lo ha estado Podemos porque su líder máximo, Pablo Iglesias, es alguien poseído por una ambición desmedida que solo la sacian cuatro años en la Moncloa. De modo que tras su primer fracaso, que le dejó en tercera posición, tras PP y PSOE, su máxima urgencia fue avanzar en la clasificación mediante un sorpasso al PSOE, que tampoco pudo culminar. ¿Qué ha ocurrido después?

Que ha visto cómo se le abrían los cielos con la llegada de la crisis del PSOE. Ahora sí, ahora ya aspiran a que el sorpasso se produzca, aunque para ello es imprescindible que se produzcan unas Terceras Elecciones. Dado que la crisis socialista puede llevar precisamente a que esas Terceras no lleguen a tener lugar, los líderes de Podemos no cesan de ofrecer sus escaños al PSOE para favorecer ese gobierno “de cambio” que no están dispuestos a consumar. Porque solo un acuerdo “PSOE-UnidosPodemos-Ciudadanos” puede sumar los 176 escaños imprescindibles. Cada vez que los líderes de Podemos, con sus títulos universitarios a cuestas, pretenden denostar al PSOE, que debate encarnizadamente en sus adentros buscando la decisión última y definitiva, hacen caso omiso interesadamente al hecho de que son imprescindibles los 176 escaños. La mezquindad de Podemos es propia de trileros oportunistas. Ellos no hacen juegos de manos ni practican el ilusionismo, lo que hacen son trampas con las que engañan a los ciudadanos menos avispados.

En un alarde de desvergüenza los líderes de Podemos no dudan en interferir el debate interno del PSOE, como si les preocupase realmente más allá de pegarle una buena dentellada de votos y por tanto de escaños. En plena embriaguez Pablo Iglesias se ha proclamado ya líder de la oposición. Yo no le niego nada para no aguarle la fiesta, pero su empeño no es como para envanecerse demasiado ni echar las campanas al vuelo. Eso sí, le advierto que, si tal se considera, ocupa en el ranking de diputados del Congreso el número de orden 221, por detrás de los diputados de los grupos que obtuvieron más votos que Podemos. En todo caso no estará mal que, llegados al caso de que se produzca la investidura de Mariano Rajoy antes de unas Terceras Elecciones, PSOE y Podemos sean capaces de ejercer una oposición firme y democrática que favorezca a los más humildes. Después de ver las reacciones de unos y otros, tras la crisis del PSOE solo me queda advertir que los socialistas se han convertido en los “deseados acompañantes” para todos los demás. Al fin y al cabo su “batalla” interna es consecuente con los tiempos complejos en que vivimos. No sabía cómo justificar esta última afirmación hasta que he leído las declaraciones hechas por la líder de Podemos en Euskadi, Nagua Alba: “Un partido en el que todos piensan igual tiene algo raro”. ¿No será precisamente eso lo que ha ocurrido en el PSOE? ¿No sería más digno por parte de los osados de Podemos que respetaran el debate que está teniendo lugar en el vientre y el cerebro del PSOE, al que le acreditan, de momento, 130 años más de existencia que a las fuerzas emergentes?

Fdo.  JOSU  MONTALBAN