Condenada a dos años de cárcel a una mujer que agredió con un cuchillo a la amante de su marido en Gijón

GIJÓN, 16 (EUROPA PRESS)

La sección octava de la Audiencia Provincial ha condenado a dos años de cárcel por un delito de lesiones a una mujer que agredió a la amante de su marido con un cuchillo en Gijón. La Audiencia absuelve, sin embargo, a la mujer de un delito de homicidio en grado de tentativa, según recoge la sentencia a la que tuvo acceso Europa Press. La acusada deberá, no obstante, indemnizar a la víctima con el pago de 1.210 euros de indemnizaciones por lesiones y secuelas.

Los hechos sucedieron el 7 de enero de 2007 cuando la procesada, María Victoria R. R., tras discutir con su marido, se dirigió al domicilio de la mujer con la que este mantenía una relación sentimental agrediéndola con un cuchillo en la parte lateral izquierda del cuello tras intercambiar con ella unas palabras.

El Ministerio fiscal consideraba a la acusada culpable de un delito de homicidio en grado de tentativa por el que solicitaba una pena de seis años de prisión, además de una indemnización de 1.210 euros para la víctima. La acusación particular, por su parte, reclamaba siete años y seis meses de prisión por un delito de homicidio en grado de tentativa con la agravante de ejecutar el hecho "mediante disfraz" así como de una indemnización de 2.850 euros por daños y secuelas.

El tribunal considera, sin embargo, que los hechos son constitutivos de un delito de lesiones ya que la agresión se dirigió a "un lugar del cuerpo que no comprometía ninguna zona vital y que la misma causó una única herida de escasa profundidad". También tiene en cuenta el juez que "no hubo reiteración agresiva y que de las palabras de la víctima no cabe deducir intencionalidad distinta de la de causar lesiones". Según recoge la sentencia, "no existe ninguna prueba que permita afirmar de modo indubitado un ánimo de matar". Tampoco interpreta el tribunal que exista la agravante del disfraz ya que "aún de estimar acreditado que la acusada acudiese al domicilio de la víctima ataviada con un pañuelo y unas gafas de sol" se entiende "que tales prendas ni desfiguran el rostro ni impiden reconocer a la persona máxime en este caso en que la víctima conocía con anterioridad a la agresora y había sido previamente alertada de su posible presencia".