Condenado a 23 años de prisión y a pagar 300.000 euros por el asesinato de una menor en Tenerife

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 19 (EUROPA PRESS)

El magistrado del jurado popular que la semana pasada consideró a Héctor Fabio Franco culpable de la muerte de la niña de 15 años de edad Fernanda F.U., ha condenado al acusado a 23 años de prisión por un asesinato con ensañamiento y alevosía, y a pagar 300.000 euros a los padres de la menor por los daños morales causados, tal y como informó a Europa Press el abogado de la acusación particular ejercida por la familia de la niña, Eduardo Silgo.

Mientras la defensa de Héctor Fabio pedía una condena de 5 años por un delito de homicidio con los atenuantes de arrebato, confesión y dilaciones indebidas, la Fiscalía, la acusación particular y la acusación popular, en representación del Instituto Canario de la Mujer (ICM), solicitaban la pena de 25 años de prisión por un asesinato con ensañamiento, además de la indemnización a los padres de la víctima.

Los hechos enjuiciados tuvieron lugar la noche del 26 de julio de 2007 en El Fraile, en el municipio tinerfeño de Arona. Ese día, sobre las 22.00 horas, el acusado se ofreció a llevar a la menor en su vehículo cuando ésta caminaba hacia su casa por un camino de tierra en la citada localidad.

Según la narración de los hechos por parte del acusado, una vez la menor accedió a subirse al vehículo, Héctor Fabio le ofreció mantener relaciones sexuales inducido, según declaró, por el "tono coqueto" con el que la niña se dirigió a él. Tras negarse en dos ocasiones y advertirle que se lo iba a contar a la Guardia Civil, a su mujer y a su familia, el acusado tapó la boca a la menor para que dejara de gritar, quedando ésta inconsciente.

Posteriormente, el acusado condujo el cuerpo de la muchacha hasta un barranco donde lo tiró y lo tapó con piedras. Sin embargo, a la mañana siguiente, y tras ver el dispositivo que había montado la Benemérita, volvió en busca del cuerpo de Fernanda para ocultarlo en otro barranco a unos 15 metros de distancia, donde lo enterró y lo tapó con matorrales.

La detención de Héctor Fabio Franco se produjo después de que varios testigos hubieran reconocido el vehículo --un todoterreno color azul de la marca Dodge-- en el que tuvieron lugar los hechos. Fue entonces cuando el detenido declaró a la Guardia Civil ser el culpable de la muerte de la menor, e indicó el lugar donde se encontraba el cuerpo de la niña que, según los informes forenses, murió por asfixia.