Condenado a 39 años de cárcel el acusado de matar a martillazos a sus caseros en Fuerteventura

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 13 (EUROPA PRESS)

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Las Palmas ha condenado a 39 años de cárcel a Juan Carmelo Santana Álamo acusado de asesinar a martillazos en los cráneos a sus caseros, una pareja británica que se dirigió el día 11 de julio de 2006 a su vivienda en la zona de El Cotillo, en el municipio de La Oliva (Fuerteventura) para cobrar el alquiler que su inquilino adeudaba.

La sentencia, dada a conocer hoy por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias, condena a 22 años de cárcel al acusado por el asesinato del hombre de 60 años de edad y 17 años de prisión por el fallecimiento de la mujer de éste de 58 años, sin la concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal. Además de que indemnice en concepto de responsabilidad civil al hijo de los fallecidos con 300.000 euros, y al pago de las costas procesales, incluidas las de la acusación particular.

Así, la Sala se muestra conforme al acta del veredicto extendida por el tribunal del jurado en congruencia con el objeto del veredicto y declara probados que el día 11 de julio de 2006, sobre las 11.20 horas, la pareja británica se dirigió en un vehículo a la calle La Caleta de El Cotillo, en La Oliva, para cobrar el alquiler a los inquilinos de unos apartamentos ocupados por el acusado y su hijo, que adeudaban tres meses de alquiler y el ocupado por otra mujer, a quienes había citado días antes vía telefónica.

Mientras el hombre acudió al domicilio de la mujer para informarle de que iban al domicilio del acusado y luego tomarían café con ella, su esposa llamó a la puerta del acusado.

En ese momento empezó una discusión ya que Juan Carmelo Santana Álamo no tenía el dinero del alquiler y al decirle la mujer que se fuera buscando otra casa, el acusado la golpeó primero con la mano y aprovechando que ella cayó al suelo, se colocó sobre ella, "cogió un martillo y con la intención de acabar con la vida de la mujer, la golpeó en la cabeza en repetidas ocasiones, con una violencia desmedida, provocándole un hematoma intracraneal que necesitó de horas para provocar su fallecimiento", explicó el Ministerio Público.

LES CUBRIÓ LA CABEZA CON BOLSAS BLANCAS

Minutos después, el marido de la víctima llamó a la puerta del acusado en busca de su mujer. El acusado se dirigió a la puerta con el martillo en la mano y "nada más entrar él en el domicilio, de forma inmediata y guiado también por la intención de acabar con su vida, sin mediar palabra, comenzó a propinarle con una violencia desmedida, una serie continua de golpes en la cabeza que le ocasionaron la muerte".

Posteriormente, según el fiscal, el acusado, "con dos bolsas blancas les cubrió la cabeza, el cuello y la parte superior del tórax, uniéndolas al cuerpo con una cinta de embalar, fuertemente atada a nivel del cuello, cubriendo el cuerpo de los mismo con mantas unidas al cuerpo por cintas de embalar, conservando ambos cuerpos en su domicilio durante un tiempo". Además, trasladó el vehículo propiedad de la pareja en Corralejo.

Asimismo, en fecha desconocida el acusado trasladó en un vehículo los cuerpos en la parte trasera del mismo hasta el lugar conocido como Malpaís de Mascona en El Cotillo, donde los cubrió con un montón de piedras, hasta que fueron localizados el día 15 de julio de 2006.

Las muertes de las dos víctimas se produjeron como consecuencia de las heridas sufridas por los golpes en la cabeza que provocaron la afectación de los centros vitales del sistema nervioso central y la causa intermedia fue un hundimiento craneoencefálico con fractura-hundimiento de la bóveda craneal, señala la sentencia.