Condenado a casi 4 años de cárcel por apuñalar ebrio a su novia en Almería con un cuchillo de 15 centímetros

ALMERÍA, 13 (EUROPA PRESS)

La Audiencia Provincial de Almería ha condenado a tres años y nueve meses de prisión a un hombre de 35 años que en 2003 asestó dos puñaladas con un cuchillo de 15 centímetros de hoja a su compañera sentimental. Además, el acusado abandonó a la mujer malherida en la casa que compartían en el barrio capitalino de Venta Gaspar, siendo socorrida por unos amigos que la evacuaron en coche hasta el complejo hospitalario de Torrecárdenas.

La sentencia de la Sección Segunda, a la que tuvo acceso Europa Press, considera a este ciudadano lituano autor de un delito de homicidio en grado de tentativa y con la agravante de parentesco aunque le aplica al fallo la atenuante de embriaguez ya que había ingerido "importantes cantidades de alcohol" antes de perpetrar la agresión, por lo que rebaja la pena interesada por el fiscal que, en el acto de juicio oral, solicitó un total de cinco años y medio de cárcel.

El magistrado-ponente, Manuel Espinosa, estima probado que la pareja mantuvo una pelea en la noche del 18 de octubre de 2003 mientras ambos estaban en el domicilio conyugal, ubicado en la calle Flores del barrio de Venta Gaspar. En un momento de la discusión y por causas que no se detallan en la sentencia, él cogió un cuchillo de cocina y con "evidente" intención de acabar con la vida de su compañera, le asestó dos puñaladas en el hemotórax y el abdomen.

La víctima, a quien la segunda cuchillada atravesó la espalda y, por tanto, en su camino le perforó el duodeno, sufrió un shock séptico "inmediato" que derivó en un cuadro clínico "potencialmente mortal" pese a lo cual el acusado emprendió la huida en coche no sin antes avisar de lo que había hecho a unos amigos, que la evacuaron hasta el complejo hospitalario de Torrecárdenas.

La mujer precisó intervención quirúrgica de urgencia y permaneció ingresada en el centro sanitario un total de 14 días, además de sufrir secuelas en forma de grandes cicatrices debido a las lesiones que los forenses que depusieron en la vista oral calificaron de "mortales de necesidad" pese a lo que renunció a cualquier tipo de indemnización

El hombre, quien en su huida protagonizó un accidente de tráfico en el que intervino la Guardia Civil y arrojó la elevada tasa de alcohol en sangre que le ha valido una reducción de pena, reconoció a los agentes en ese momento haber agredido a su compañera sentimental, por lo que fue detenido y conducido al centro penitenciario provincial de El Acebuche, en el que estuvo hasta enero de 2004 y, de nuevo, desde junio del pasado año.