Cuatro años y seis meses de prisión para el hombre que quemó un bar de Casarrubios (Toledo) en 1997

TOLEDO, 31 (EUROPA PRESS) La sección primera de la Audiencia Provincial de Toledo ha condenado a cuatro años y seis meses de prisión a Manuel M.R., acusado de un delito de incendio, además del pago de diferentes multas por un delito de lesiones y una falta de lesiones, cometidos todos ellos en un bar de Casarrubios del Monte (Toledo) al que pegó fuego el 17 de diciembre de 1997. Según la sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press, el acusado deberá pagar una multa de casi 900 euros por el delito de lesiones y unos 150 euros por la falta de lesiones. Además, deberá indemnizar a los herederos de uno de los heridos --ya fallecido-- con 9.900 euros por las lesiones y 80.000 euros por las secuelas. Igualmente, deberá indemnizar al propietario del bar con 8.414 euros --por los daños que sufrieron las instalaciones-- y al guardia civil que también resultó lesionado, con 240 euros. Durante la vista oral celebrada en la Audiencia, el Ministerio Público y la defensa de Manuel M.R., llegaron a un acuerdo por el que el Fiscal rebajó las penas de cada uno de los delitos y de la falta, atendiendo a "dilaciones indebidas" en el proceso. Los hechos ocurrieron cuando el acusado se dirigió al bar, regentado por R.T.R., con el que había tenido una estrecha amistad durante ocho años, que desapareció por problemas de dinero, y estando dentro del local pidió un coñac y, refiriéndose de nuevo a sus desavenencias, le dijo "te tengo que quemar". Acto seguido se marchó, para volver sobre las 12.30 horas de ese mismo día, pidiendo que le sirvieran un vino, encontrándose en el local otras dos personas. Finalizada la consumición, el proceso salió del local y dirigiéndose a su vehículo, extrajo del mismo un bidón de gasolina de 10 litros, que arrojó, sin mediar palabra, por el suelo. Aunque uno de los dos clientes que había en el bar intentó impedirlo, no pudo evitar que con ánimo despreciativo a la vida de las personas, el acusado acercara la llama del mechero que esgrimía en una de sus manos hasta la gasolina esparcida por el suelo del local, provocando con ello e intencionadamente un incendio que se propagó rápidamente por el bar, poniendo en peligro la vida de las personas que se encontraban dentro del mismo. A consecuencia de los hechos, resultó lesionado J.G.R., el hombre que intentó evitar los hechos, que sufrió quemaduras de primer y segundo grado en el macizo facial y ambas manos, quedándole como secuelas cicatrices por quemaduras; y un guardia civil, que sufrió lesiones consistentes en irritación y enrojecimiento conjuntival y cefalea por inhalación del monóxido de carbono, de lo que tardó en curar 5 días.