El acusado de abusar sexualmente de su compañero discapacitado de habitación intenta suicidarse

SANTANDER, 29 (EUROPA PRESS)

El acusado de abusar sexualmente de su compañero discapacitado de habitación en una residencia dependiente de la Fundación Asilo, en Torrelavega (Cantabria) intentó suicidarse ayer por la noche mediante una ingesta de fármacos.

Esto ha provocado que el juicio que iba a comenzar hoy en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria se suspendiera por la incomparecencia del acusado, J.C.T.P., que se enfrenta a penas de 10 años de prisión.

El procesado, que también padece una discapacidad de carácter físico tras sufrir un ictus, intentó suicidarse anoche en el Centro La Loma, en Castro Urdiales, ingiriendo benziodiacepina (BNZ), un fármaco hipnótico sedante.

El magistrado Agustín Alonso Roca, que comunicó estos hechos al comienzo del juicio, ha acordado que un forense visite el centro para comprobar el estado del acusado. Por tanto, en función de cómo se encuentra, la vista se suspende sin que haya fecha para que se celebre.

Pero además, el juicio ha tenido otro motivo de aplazamiento, ya que tanto la Fiscalía como la acusación particular habían reclamado la responsabilidad civil del Gobierno de Cantabria, pero sin haberle emplazado ni haberle dado la posibilidad de formular escrito, cosa que podrá hacer ahora.

10 AÑOS DE PRISIÓN

El Ministerio Fiscal reclama 10 años de prisión para el acusado, de 49 años, quien entre los meses de abril y julio de 2006 presuntamente abusó de su compañero de habitación en una residencia de Torrelavega, aprovechando que la víctima, de 43 años, sufría una deficiencia psíquica. También pide una indemnización de 3.730 euros.

Según el relato del Fiscal, al acusado, JC.T.P., se le adjudicó, por resolución de fecha 14 de noviembre de 2005 de la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales del Gobierno de Cantabria, una plaza como residente de 24 horas en el centro 'Teodosio Herrera' de Torrelavega, dependiente de la Fundación Asilo, con la que el Gobierno cántabro tiene firmado un convenio de reserva y ocupación de plazas dedicadas a cuidados en unidades residenciales de 24 horas.

Por resolución del mismo departamento y en igual régimen, pero de fecha 28 de marzo de 2006, se adjudicó una plaza en el mismo centro a la víctima, quien por sentencia del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Torrelavega fue declarado incapaz al padecer una deficiencia psíquica en grado severo.

Esta persona ingresó en el centro Teodosio Herrera el 6 de abril de 2006, compartiendo desde dicha fecha, y por decisión del centro, habitación con el acusado, quien, según el Fiscal, a sabiendas de la disminución psíquica que padecía su compañero de dormitorio, mantuvo reiteradas relaciones sexuales con él desde la misma fecha de su ingreso en la residencia y hasta el 21 de julio, advirtiendo a la víctima que no dijera nada porque era un secreto entre ellos.

El día 22 de julio, la víctima fue sometida a un examen médico que determinó que sufría fisuras en el esfínter anal, que requirieron de una primera asistencia para curar, sufriendo, a consecuencia de los hechos, un síndrome ansioso depresivo para el que precisó tratamiento terapéutico.

El Ministerio Fiscal considera estos hechos constitutivos de un delito de abuso sexual continuado, en concurso con una falta de lesiones, por lo que solicita para el acusado la pena de diez meses de prisión y una multa de 900 euros, así como el pago de una indemnización en favor de la víctima de 3.730,32 euros, cantidad de la que deberá responder como responsable civil subsidiario la Fundación Asilo y el Gobierno de Cantabria.

Por su parte, la acusación particular, que solicita la misma pena de prisión para el imputado, eleva a 18.000 euros la petición de indemnización para la víctima, por los daños morales causados.

Finalmente, la representación legal de la Fundación Asilo, a la que tanto fiscal como acusación particular consideran responsable civil subsidiario en el pago de la indemnización, junto con el Gobierno de Cantabria, alega que la fundación no es responsable civilmente de los perjuicios padecidos por el agredido, al considerar que los hechos imputados al acusado siempre tuvieron lugar en el "entorno más privado" de éste, es decir, en su habitación, sin que los responsables de la Fundación Asilo San José hubiesen tenido sospechas.

Destaca igualmente que nada más constatarse éstas, se realizaron las diligencias oportunas para expulsar del centro al presunto agresor, del que fue de inmediato separado la víctima.