El acusado de matar a su esposa tras clavarle hasta 33 cuchilladas dice que ella le atacó primero

La suegra del procesado declara que antes del suceso éste le dijo por teléfono que mataría a su hija

CASTELLÓN, 20 (EUROPA PRESS)

El acusado de matar a su esposa en marzo de 2007 en el domicilio familiar de Burriana (Castellón), tras asestarse hasta 33 cuchilladas, A.G.D., declaró hoy en la primera sesión del juicio que ella le atacó primero con un cuchillo de cocina con el que se cortó cuando intentó quitárselo para defenderse. Posteriormente, según aseguró, no pudo controlarse y la mató.

El fiscal solicita 24 años de prisión para el acusado, petición de pena que la acusación eleva a 28 años y seis meses, mientras que la defensa demanda la libre absolución porque, aunque califica los hechos de homicidio, pide que se apliquen las eximentes completas de legítima defensa y enajenación mental.

El acusado, durante su declaración, reconoció que el día de los hechos abordó a su hijo cuando iba al colegio y le pidió que le entregase las llaves de la vivienda para recoger unas cosas, ya que la víctima había cambiado la cerradura después de que una condena a su marido estableciese una orden de alejamiento sobre ella por un delito de violencia de género.

Así mismo, A.G.D. afirmó que le comentó al menor que quería hablar con su madre para aclarar por qué le había quitado a éste el móvil, lo que le impedía hablar con su padre. Según el procesado, el día de los hechos entró en la vivienda, donde encontró a su mujer y a su suegra desayunando, y ésta última le señaló que no tenía ningún derecho sobre sus hijos, por lo que le dijo que se fuera porque quería hablar a solas con su esposa.

La suegra salió de la vivienda para avisar a la Guardia Civil y, en ese momento, según declaró el acusado, su mujer le lanzó un objeto de la cabeza y le atacó con un cuchillo de cocina, con el que éste se cortó cuando quiso quitárselo para defenderse. El procesado entonces cogió otro cuchillo con el que le causó la muerte a su mujer. Posteriormente, según confesó, "me asusté y me corté el cuello y luego me desperté en el hospital".

QUERÍA UNA COSA Y LE SALIO OTRA

El procesado negó haber agredido o amenazado a la víctima con anterioridad, y aseguró que él quería una cosa y le salió otra, "pues yo no pensaba acercarme a ella tras la orden de alejamiento y tampoco me importaba que me sacara de casa como un perrito, pero sí me importaban mis hijos y quería cuidar de ellos".

Por su parte, la suegra del acusado declaró que días antes de los hechos recibió una llamada de su yerno, en la que le decía que su mujer se quería divorciar y que la iba a matar. Además, indicó que su hija le manifestó cuando ella llegó a España para apoyarla que el procesado siempre estaba borracho y la había pegado de "manera brutal" y en alguna ocasión había abusado sexualmente de ella.

Según la madre de la víctima, el día de los hechos, el acusado entró en la vivienda y roció a ella y a a su hija con un spray. Ésta última logró apartarse y apretar el botón del telealarma para víctimas de violencia, hasta que el hombre se sentó sobre la víctima con un cuchillo y se lo puso en el cuello. La suegra del procesado logró arrastrarse hasta la puerta de vivienda y salir para pedir ayuda.

La hija del acusado y de la víctima manifestó en el juicio que su padre pagaba a su madre, a ella y a su hermano, y narró un episodio de violencia en el que, según dijo, el acusado pegó a su madre un puñetazo y le dejó el ojo morado, fecha desde la cual sus padres dormían separados. La joven señaló que, desde los hechos, no deseaba tener ningún contacto con su padre "porque me ha quitado a mi madre", apuntó.

Por su parte, el hijo del procesado confesó que se sentía "engañado" por su padre cuando le pidió las llaves para entrar en la vivienda "porque éramos amigos y yo confiaba en él". Además, indicó que su padre había golpeado en más de una ocasión a su madre antes del suceso y que éste le aseguró que si pasaba algo con su madre, él seguiría cuidándole, "por lo que entendí que iba a pasar algo malo", dijo, y añadió que él tampoco quería mantener contacto con su padre.