El acusado de matar a su novia clavándole 33 veces unas tijeras en Marbella (Málaga) reconoce que lo hizo por celos

El fiscal dice que el procesado la mató porque "ella decidió ser libre" y que procuró "hacerla sufrir y el mayor daño" MÁLAGA, 23 (EUROPA PRESS) El hombre acusado de asesinar a su novia clavándole 33 veces unas tijeras en su casa de Marbella (Málaga) reconoció hoy ante el jurado popular que cometió estos hechos y que lo hizo por celos porque ella le había dicho que se iba con su jefe. Así, dijo que se arrepiente y argumentó que en esos momentos ya era consumidor habitual de cocaína y de alcohol. Un jurado juzga desde hoy a este hombre rumano, de 29 años y que llegó a España en 2004, para el que el fiscal pide 20 años de prisión por un delito de asesinato. La acusación particular pide 25 años de cárcel, la Abogacía del Estado, 23 años y la Junta de Andalucía, 19 años, acusándole todos también de asesinato; mientras que la defensa califica los hechos de homicidio y pide siete años, al estimar que actuó bajo efectos de las drogas, el alcohol y en estado pasional. El acusado y la víctima, ecuatoriana, de 25 años, tuvieron una relación durante dos años y dos meses, aunque no llegaron a convivir. Los hechos ocurrieron el 22 de octubre de 2007, cuando éste inició una discusión, en la cual le golpeo reiteradamente y luego le clavo unas tijeras en 33 ocasiones, sin ayudarla en ningún momento, según el escrito inicial del fiscal, al que tuvo acceso Europa Press, en el que se señala que tras esto, se dio a la fuga. El hombre explicó hoy que tuvieron discusiones tras el primer año de relación. Aseguró que la víctima le dijo que su jefe le había prometido comprarle una casa y sacarla de la pobreza y que por eso quería romper con él, quien se consideró un hombre "celoso". El día de los hechos había comprado droga y luego se fue a casa, donde llegó ella y empezaron a hablar de la relación. "Discutimos, luego comenzamos a pelear", indicó el acusado, quien explicó paso por paso todo lo que hizo para acabar con la vida de su novia, de la que dijo estar "muy enamorado". "Abrí un cajón, saqué unas tijeras y se las clavé varias veces", declaró el procesado, que sólo respondió a preguntas de su abogado. Aseguró que cuando se las clavó "estaba inconsciente". Tras esto, se asustó y se fue de la casa a donde regresó en varias ocasiones antes de irse de Málaga. Afirmó que le dijo lo ocurrido a su hermana que vivía en Sevilla y a dos amigos, para que fueran ellos los que llamaran a la Policía. También le mandó un mensaje a la tía de la víctima, "confesando los hechos". CONTRADICCIONES Según indicó el fiscal, el procesado tuvo "grandes contradicciones o mentiras" en su declaración con respecto a las comparecencias ante la Policía y el juez. Así, relató que en otras declaraciones no dijo nada de su drogadicción ni de que fuera celoso, aunque se le insistió, hasta el punto de que dijo que "estaba dispuesto a compartirla". Además, hoy omitió que limpió la casa y que sacó todo el dinero para huir. "La mató porque ella quiso ser libre", aseguró el fiscal en su informe inicial, en el que dijo que "procuró hacerle el mayor daño posible, hacerla sufrir", asegurando que "la citó en su casa para matarla". Negó que el acusado se arrepintiera, ya que urdió un plan para huir, y aseguró que no merece "un premio" por haber reconocido los hechos, porque lo hizo cuando estaba "acorralado". "No está con nosotros una joven ecuatoriana que vino a buscarse la vida porque decidió no estar con este hombre", incidió el ministerio fiscal, quien aseguró que "murió por ser mujer". Además, aseveró que las pruebas no demuestran que fuera drogadicto ni que estaba bebido ese día, ni dijo antes que fuera a comprar droga. La defensa por su parte considera que concurren circunstancias que atenúan la pena como la drogadicción, embriaguez y estado pasional y considera que no hubo ensañamiento ni alevosía, como dicen todas las acusaciones.