El cubano acusado de estafar 120.000 euros a dos hermanas niega haber realizado ritos de santería

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El juicio continuará el 19 de junio con las conclusiones y los informes de las partes

GIJÓN, 28 (EUROPA PRESS)

El hombre, P. B. M, de nacionalidad cubana, acusado de estafar 12.000 euros a dos hermanas, aprovechándose de la minusvalía de éstas, por medio de ritos de santería, negó hoy ante el tribunal que realizase actos de brujería, según informaron fuentes jurídicas a Europa Press.

El juicio, que se celebró hoy en la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Asturias, continuará el 19 de junio con las conclusiones y los informes de las partes.

El acusado además de negar la realización de ritos de santería manifestó que "tan sólo había coincidido tres veces con las demandantes". Además, el ex marido de una de las víctimas, M. A. R. para el que la acusación particular pide cinco años de cárcel, defendió al acusado de nacionalidad cubana.

Por su parte, las hermanas, que padecen ambas un grado alto de minusvalía, declararon que P. B. M se aprovechó de su situación y mediante "artimañas" y con la complicidad de M. A. R., les robó una cantidad de dinero que asciende a 120.000 euros.

La fiscalía pide tres años de prisión para P. B. M. Por su parte, la acusación particular, ejercida por la letrada Verónica Ríos Suárez, eleva la pena para el acusado a siete años de prisión --cinco años por un delito continuado de estafa y dos años por obstrucción a la justicia--. Además, Ríos Suárez acusa también al ex marido de una de las víctimas por ser cómplice de la estafa y le pide cinco años de prisión.

Según la acusación particular, los hechos ocurrieron a mediados del año 2003, cuando el acusado P. B. M., conoció por mediación de su mujer a M. C. M., al ser ésta aficionada a la astrología y dedicarse el primero a predicciones de ese tipo. El contacto comenzó echándole éste las cartas en alguna ocasión.

De éste modo, según la letrada de la acusación, fue como el procesado tuvo conocimiento tanto de lo deteriorado del matrimonio de M. C., como de la incapacidad intelectual de la familia (ambas hermanas con una debilidad mental límite y sendas minusvalías reconocidas), de su dependencia emocional (muerte de su madre) y de su vulnerabilidad afectiva (por el historial de vida que tenían).

Una vez constatado lo anterior, el acusado conoció al marido de M. C.,con quien convino, aprovechando que la separación matrimonial era inminente, en sacar el máximo provecho económico de la situación, contando con su colaboración, para abusar de la credibilidad de estas personas y de su debilidad mental.

El ex marido, desde que conoció a P. B. M., según la acusación particular, "se convirtió en cooperador necesario en la labor de engañar a su familia política, hasta que consiguió que les entregaran todos sus bienes y se endeudaran al máximo".

'MODUS OPERANDI'

El 'modus operandi' de ambos acusados, de común acuerdo, "era crear en las hermanas, inquietud y temor con el anuncio de inmediatas desgracias en sus personas o familiares realizándoles el acusado diversos ritos de santería que hipotéticamente evitarían la ocurrencia de las desgracias".

A cambio de la celebración de esos rituales les exigía importantes cantidades de dinero, que no siempre poseían, conminándoles en este caso a solicitar diferentes créditos a entidades bancarias, realización de fondos de inversión, y disposición de los ahorros de toda una vida.

Igualmente, y al objeto de doblegar, aún más la voluntad de las víctimas, les conminó a que abandonasen el tratamiento psiquiátrico y a que dejasen su trabajo, con la finalidad de convertirles en más vulnerables y aumentar la dependencia hacia su persona.