El fiscal pide 28 años de prisión para un hombre acusado de agredir sexualmente a su ex mujer

CASTELLÓN, 24 (EUROPA PRESS)

El fiscal solicita 28 años de prisión para un hombre, J.M.Q.J., al que acusa que tres delitos de agresión sexual y otro intentado a su ex mujer, con la que convivía en el mismo domicilio, y un delito de violencia de género habitual. El juicio se celebrará el próximo viernes en la sección segunda de la Audiencia Provincial de Castellón.

Según el escrito de conclusiones provisionales del fiscal, el procesado, aunque estaba separado legalmente de su esposa, convivía con ésta y las dos hijas comunes en un domicilio de Castellón. A principios de febrero de 2008, sobre las 4.30 horas, el acusado despertó a su esposa para llevarla al baño, donde, con el propósito de satisfacer sus deseos libidinosos, apagó la luz, cerró el pestillo, le arrancó el pijama, se lanzó sobre ella y la agredió sexualmente.

Aunque la mujer no presentó denuncia, sí acudió al centro Mujer 24 horas, donde recibió asistencia psicológica y asesoramiento. No obstante, la víctima continuó viviendo en el mismo domicilio por razones económicas, aunque el matrimonio dormía en habitaciones separadas.

Así, mientras ambos viajaba en el vehículo familiar, el acusado espetó a su mujer que iba a llevarla cerca de su trabajo para que cada vez que pasase por allí se acordase de él y, a continuación, le introdujo una mano en el pantalón y le estiró de las bragas, al tiempo que le preguntó si "ya no la ponía cachonda".

De nuevo, el 17 de abril de 2008, en el parking del edificio del domicilio familiar, el procesado le dijo a la mujer que tenía que darle una alegría al cuerpo y le ofreció 20 euros, momento en que la lanzó contra la pared y la besó en el cuello, ante lo que ella le apartó de un empujón.

Finalmente, durante la mañana del 19 de abril de 2008, cuando la mujer se encontraba en el baño, el acusado entró y cerró la puerta con pestillo. Posteriormente la desnudó y la sentó sobre él para agredirla sexualmente, aunque ésta comenzó a gritar y acudió una de sus hijas, ante lo que el procesado salió del baño.

Durante todo el periodo relatado, la mujer estuvo sometida a un clima de terror, en el que el acusado le controlaba su teléfono, le registraba sus pertenencias, la insultaba y la amenazaba con echarla del domicilio, lo que derivó en síntomas depresivos de la víctima.

El ministerio público también demanda para el acusado la prohibición de acercase a menos de 200 metros de su ex mujer por un periodo de 31 años, así como el pago de una indemnización de 210 euros por las heridas físicas sufridas por la mujer, y 50.000 euros por el perjuicio moral.