Fiscal de Málaga pide 28 años para un hombre por el asesinato y maltrato del hijo de dos años de su pareja

MÁLAGA, 14 (EUROPA PRESS)

La Fiscalía de Málaga ha solicitado un total de 28 años de prisión para un hombre, al que acusa del asesinato y de maltrato del hijo de dos años y nueve meses de edad de su pareja sentimental, a la que también acusa, pero sólo de un delito de maltrato habitual. El juicio se celebró este mes en la Audiencia malagueña y está pendiente de que se dicte sentencia.

Los hechos sucedieron el 12 de agosto de 2006 cuando el procesado estaba con el niño en una vivienda de la capital y le propinó, por causas no determinadas, "varios golpes al menor de tal fuerza" que le provocaron a éste rotura hepática desencadenándole un cuadro de schok hipovolémico hemorrágico que le causaron la muerte, según el escrito del fiscal.

Pero, además, añade la acusación pública en sus conclusiones, a las que tuvo acceso Europa Press, en el año 2006, ambos acusados "golpearon, unas veces conjunta y otras por separado en diversos días y en diversas ocasiones, al menor", con lo que le provocaron varias lesiones leves "no llevándole a ningún médico".

Inicialmente, el ministerio fiscal solicitaba la pena de 18 años de prisión para el acusado por el delito de asesinato, pero en las conclusiones finales elevó la solicitud de pena a 25, la máxima que contempla el Código Penal para este delito, al considerar que hubo alevosía y ensañamiento, según informaron fuentes judiciales.

Cuando fue detenido, el acusado, de 22 años de edad entonces, dio varias versiones. Así, primero dijo a los agentes que estaba jugando con la consola cuando escuchó un golpe en el cuarto de baño, donde encontró al menor inconsciente; aunque cuando le pidieron más detalles, el joven apuntó que el niño se había orinado encima y que, al ir a cambiarlo, se resbaló y se golpeó la cabeza con el inodoro.

En la vista oral declaró, según informaron las fuentes, que escuchó un golpe, fue a la cocina a por agua, miró a ver si estaba su compañera en casa y luego fue a ver dónde estaba el niño, que resbaló y cayó al suelo. Apuntaron en declaraciones a Europa Press que al menor le hicieron pruebas en el pelo y dio positivo en sustancias estupefacientes.

Por esto, la acusación pública sostiene en su calificación llevada a juicio que tres meses antes de la muerte del menor, el procesado "no lo vigiló suficientemente", por lo que "ingirió cocaína que aquél tenía, con conocimiento de la madre", de 19 años cuando ocurrieron los hechos, que lo había dejado a cargo de su compañero sentimental mientras iba a comprar.

Al regresar a casa, lo encontró tirado en el suelo y muy pálido, por lo que llevó al niño al hospital Materno Infantil, donde, pese a los intentos de reanimación, no pudieron hacer nada por salvar su vida. La autopsia realizada al cadáver reveló que falleció por "lesiones traumáticas".