Juzgan a la acusada de quemar vivo con gasolina al hombre que violó a su hija

ELCHE (ALICANTE), 24 (EUROPA PRESS) La acusada de quemar vivo con gasolina al hombre que violó a su hija, mientras éste se encontraba en un bar de Benejuzar (Alicante) disfrutando de un permiso carcelario el pasado 13 de junio de 2006, aseguró hoy durante el juicio que al rociarlo con combustible "no tenía intención de causarle ningún mal", sino que "únicamente quería asustarlo" para que les dejara tranquilas y "se fuera de allí". El ministerio fiscal solicita en sus conclusiones provisionales un total de nueve años y seis meses de prisión para María del Carmen G.E. --siete años y medio por un delito de homicidio, y dos años de prisión por un delito de homicidio en grado de tentativa--, puesto que al rociar de gasolina a la víctima, otro hombre quedó impregnado del líquido inflamable y sufrió quemaduras en la pierna izquierda. En su defecto a esta última medida, solicitó un año y seis meses de prisión por lesiones dolosas. Asimismo, el fiscal pide que la mujer indemnice a la viuda del fallecido con 60.000 euros y a cada uno de sus cuatro hijos con 12.000 euros, así como 10.930 euros para el hombre herido y otros 8.295,58 para el dueño del bar por los desperfectos causados por el fuego. Por su parte, la acusación particular solicita para la procesada un total de 30 años de prisión, de los cuale,s 17 son por un delito de asesinato, siete por tentativa de homicidio y seis años de cárcel por el incendio del bar. La defensa pide la libre absolución al considerar que cuando sucedieron los hechos la mujer sufría un trastorno mental. Durante la declaración en el juicio que se celebró hoy en la sección séptima de la Audiencia Provincial de Alicante, ubicada en Elche (Alicante), María del Carmen G.E. --que se encuentra en tratamiento médico desde que su hija fue violada-- señaló que "en ningún momento" quería matar al hombre que violó a su hija, y que "le echó gasolina para asustarlo, para que se fuera de allí" y para que "no se acercara a su hija". Según lo relatado hoy por la acusada, la mañana del día de los hechos se encontraba esperando el autobús en Benejuzar, cuando el fallecido se le acercó y le dijo "buenos días señora, que tal sus hijas". Al escuchar esas palabras María del Carmen G.E. reconoció la voz del perjudicado y supo que "era él" y que "estaba fuera" de la cárcel. La procesada indicó que la víctima había vuelto "para matar a mi Verónica", algo que "él juró que haría". La mujer mostró hoy dificultades para recordar cómo se hizo con una botella de litro y medio de gasolina y entró en el bar donde había visto meterse al fallecido. Además, no recordaba el momento en el que derramó la gasolina sobre la víctima y le prendió fuego, sólo que "salió corriendo de allí" y llegó hasta Alicante. ¿TE ACUERDAS DE MÍ? El abogado de la acusación particular, Antonio Martínez Camacho, preguntó a la acusada si recordaba la frase exacta que le dijo al fallecido antes de rociarle con gasolina. Ante esta pregunta, la procesada sufrió un ataque de nervios en el que se puso a llorar y se llevó las manos a la cara diciendo "maldito sea, hasta en la muerte sea maldito" y añadió que "no merecía vivir". El propietario del bar en el que ocurrieron los hechos testificó hoy que la hija de la acusada --que fue violada por el fallecido-- entró en el establecimiento, pidió un café con leche, y se lo tomó prestando mucha atención a la víctima, que se encontraba hablando con un amigo en la barra. Tras ello, la hija salió del bar y, según otro testigo, hizo una llamada con un teléfono móvil. Después de marchar la hija, a los pocos minutos, tal y como señaló el propietario del bar, apareció la madre con una botella bajo del brazo, envuelta en un material que impedía ver qué contenía. Según éste testigo, la mujer se situó junto la víctima y le pregunto "¿te acuerdas de mi?", a lo que el fallecido respondió que "contigo no tengo que hablar para nada". Tras esto, el dueño del establecimiento apuntó que la acusada dijo "pues para que no te olvides" y le roció con gasolina, salpicando también al hombre con el que estaba hablando el fallecido. Después de esto, los testigos que se encontraban en el bar indicaron que la mujer arrojó la botella al suelo, sacó una caja de cerillas, prendió fuego a la gasolina y salió corriendo, ya que como ella misma manifestó "no vio arder" al fallecido, sino que "salí corriendo" de allí, dijo. La victima ardió en el momento en el que comenzó el fuego y fue ayudada por el dueño del bar que utilizó un extintor. Tras eso fue atendida por el SAMU y falleció a los 10 días a acusa de las quemaduras de tercer grado que sufrió en el 60 por ciento de su cuerpo. Asimismo, el hombre que conversaba con el fallecido sufrió quemaduras en la pierna izquierda, de las que tardó 231 días en curar.