La Audiencia de Sevilla ve en abril el recurso de Del Valle contra su condena por abusos a una menor

SEVILLA, 22 (EUROPA PRESS) La Audiencia Provincial de Sevilla verá el próximo 16 de abril el recurso interpuesto por Santiago del Valle, presunto asesino de Mari Luz Cortés, contra la sentencia que le condenó a tres años de prisión por abusar de una niña de cuatro años en diciembre de 2006 en un patio comunitario de una vivienda de la barriada de La Oliva, en la capital hispalense. Fuentes del caso explicaron a Europa Press que el fallo del juzgado de lo Penal número 5 de Sevilla fue recurrido por "expreso deseo del condenado", que "no se mostró de acuerdo" con los tres años de cárcel ni con el pago de una indemnización de 10.000 euros impuestos por resolución judicial. La magistrada titular del Penal 5 consideró probado en la sentencia que el 8 de diciembre de 2006 el acusado se acercó a la pequeña aprovechando "que la menor estaba jugando sola" para llevar a cabo una serie de tocamientos a la víctima "con ánimo de satisfacer su deseo sexual". En ese momento Del Valle fue observado por una vecina que "salió al patio e increpó al acusado", quien contestó que "era un familiar" de la niña antes de huir "rápidamente" del lugar de los hechos. El fallo recoge que Santiago del Valle fue diagnosticado en 1994 de un trastorno psicótico no orgánico, posteriormente de psicosis maniaco depresiva con rasgos paranoides de personalidad y, finalmente, de una esquizofrenia paranoide. Asimismo, tiene reconocido desde 1995 un grado de minusvalía del 75 por ciento. De la misma forma, el procesado presenta una parafilia del tipo pedofilia "caracterizada por tener impulsos sexuales intensos y recurrentes", así como "fantasías o comportamientos sexuales con niñas prepúberes". La magistrada impuso al pederasta, en una sentencia a la que tuvo acceso Europa Press, la condena de tres años por un delito de abuso sexual con la agravante de reincidencia. Además, Del Valle deberá pagar una indemnización de 10.000 euros a la víctima por el daño moral causado y no podrá acercarse a la menor a menos de 300 metros durante cinco años. En el juicio, celebrado a puerta cerrada, el Ministerio Público reclamaba precisamente la pena a la que ha sido condenado, mientras que la acusación particular solicitaba los mismos tres años de cárcel, aunque pedía 12.000 euros de indemnización. Finalmente, la defensa pidió la absolución de su cliente.