La Audiencia de Sevilla ve indicios de delito en la actuación de un padre que olvidó a su hijo en el coche

Los magistrados consideran los hechos "un olvido elemental más allá de un posible despiste" SEVILLA, 26 (EUROPA PRESS) La Audiencia Provincial de Sevilla considera que "pudo existir una imprudencia grave" en la actuación del padre cuyo hijo de 23 meses murió por deshidratación el pasado mes de julio tras ser olvidado en el interior de un coche en Camas, de manera que los magistrados han decidido que la causa prosiga y se determine en el juicio si existió responsabilidad merecedora de reproche penal. En un auto, al que tuvo acceso Europa Press, la Sección Séptima ha desestimado el recurso interpuesto por la defensa del acusado en el que pedía el archivo de las actuaciones al entender que la conducta del inculpado no era "constitutiva de infracción penal". Los magistrados argumentan que el acusado, para quien la Fiscalía pide un año y seis meses de cárcel por un presunto delito de homicidio imprudente, "no tuvo intención de causar a su hijo daño alguno", si bien consideran que aquellos hechos se podrían haber evitado con "una mínima atención y cuidado". Según reza en la resolución judicial, la muerte del bebé "está en directa relación" con la negligencia del padre ya pues estuvo "causada por un golpe de calor al haber permanecido en un vehículo cerrado durante dos horas y media en el mes de julio". En esta línea, los magistrados apuntan que el olvido del acusado implica --"y se ha de insistir una vez más de manera provisional"-- "una desatención grave, un olvido elemental más allá de un posible despiste". "Calificar de accidente o de hecho fortuito como lo hace la defensa en este caso, por penoso y desgraciado que resultase, para interesar el sobreseimiento libre, no es admisible", apunta la Audiencia, que por ello concluye que la causa debe continuar "para que en el juicio se determine si existió responsabilidad merecedora de reproche penal". Los hechos ocurrieron sobre las 13,00 horas del pasado 18 de julio, cuando el padre del menor acudió al Centro de Salud de Camas asegurando que había dejado al niño en el coche mientras él realizaba distintas gestiones. El ahora fallecido se encontraba en estado grave cuando llegó al centro sanitario camero, cuyos facultativos decidieron trasladarlo al Hospital Infantil del Virgen del Rocío, ya que su temperatura corporal era muy elevada. El pequeño no pudo superar la situación y murió.