La Fiscalía pide 17 años de cárcel para el joven que mató a su abuela en Etxebarri (Vizcaya) tras atracar un banco

El acusado dice que prefiere estar en un psiquiátrico "para que las voces que escucha no le hagan hacer daño a más gente"

BILBAO, 20 (EUROPA PRESS)

La Audiencia Provincial de Vizcaya inició hoy la vista oral contra J.V.B., un joven acusado de asesinar a su abuela en diciembre de 2007 en la localidad vizcaína de Etxebarri, después de atracar un banco, y para el que la Fiscalía pide una pena de prisión de 17 años, al estimar las atenuantes de arrepentimiento espontáneo y alteración psíquica.

Por su parte, la defensa solicitará que se imponga al acusado la pena "más adecuada", tomando en cuenta su trastorno psíquico. Según indicó en la sala la "defensa no pretende que se vaya de aquí como si no hubiera pasado nada, sino que el castigo que se le imponga sea el más adecuado".

La vista se inició sobre las doce y media de la mañana, una vez construido el jurado y en ella se le tomó declaración únicamente al acusado, que a preguntas de la Fiscalía reconoció los hechos y cuestionado por la defensa afirmó estar arrepentido y preferir ser ingresado en un psiquiátrico para que las voces que dice escuchar no le hagan "hacer daño a otras personas".

Durante las próximas jornadas se escucharán los testimonios de la familia y de los agentes de las Ertzaintza, así como de diversos peritos forenses. Los hechos se remontan a diciembre de 2007, cuando el acusado, que por entonces tenía 21 años, asesinó presuntamente a su abuela en la localidad vizcaína de Etxebarri, apuñalándola por la espalda con un cuchillo jamonero de 20 centímetros.

ASESINATO CON ALEVOSÍA

El escrito de acusación del Ministerio Fiscal considera que el acusado, que vivía con su abuela, pretendía acabar con la vida de la anciana, que en el momento de su muerte tenía 84 años, para lo cual le clavó un cuchillo, lo que le provocó la muerte "casi inmediatamente", por lo que califica el hecho de "asesinato con alevosía, aunque con el atenuante de "arrepentimiento espontáneo" y "alteración psíquica", dado que, según la Fiscalía, el acusado reconoce los hechos y muestra arrepentimiento y además, adolece de un "retraso mental leve".

La defensa, que en escrito provisional solicitaba la libre absolución, pedirá finalmente una pena "adecuada" a las circunstancias y que tenga en cuenta los problemas psiquíatricos de J.V.B.

La fiscal Laura Fernández se dirigió a los miembros del jurado popular para indicarles que el acusado "había decidido acabar con su abuela por la espalda y le causó la muerte de forma casi inmediata, en un asesinato implacable, innecesario y a sangre fría".

No obstante, la Ficalía pedirá una pena inferior, de 17 años por "arrepentimiento espontaneo" y por una alteración psíquica que, según dijo, "afectaba a sus facultades pero le impedía saber que lo que hacía estaba mal hecho".

Desde la defensa, manifestó que el "acusado, efectivamente, mató a su abuela por la espalda con un cuchillo de 20 centímetros, pero las circuantancias anteriores y lo que pasó después son muy importantes" para imponer un castigo adecuado.

ACUSADO

A preguntas de la Fiscalía, el acusado dijo saber por qué está encuado y que ese día, tras discutir con su abuela, dado que ella se enfadó porque él había atracado un banco, cogió un cuchillo en la cocina de su casa (dejando otro en la habitación) y se dirigió a la de su abuela, que estaba colgando la ropa.

Según indicó a preguntas de la Fiscalía, había decidido matar a su abuela el día anterior, aunque después dejó una nota pidiendo perdón por un doble asesinato, llamó a la Ertzaintza y se inculpó de lo sucedido. Preguntado sobre por que pedía perdón por dos asesinatos si soló cometió uno, dijo que "lo había puesto por poner".

Dijo también que "no quería clavar entero el cuchillo, sino hacerle daño a su abuela y que ese día no se había tomado la medicación prescrita para sus problemas psíquicos.

A preguntas de la defensa afirmó que su intención era "asustar a su abuela" y que el día antes ya había pensado hacerlo", por lo que "le clavó el cuchillo en la espalda", pero luego "se asustó", al darse cuenta de que le había hecho "más daño del que pensaba" y llamó a la Ertzaintza para contar lo sucedido.

Afirmó que "quería mucho a su abuela que fue quien lo crió pero que a veces oía voces en su cabeza que decían que tenía que hacer daño a la gente". El defensor dijo que el acusado esta de acuerdo con que le condenen "porque está arrepentido" y el propio acusado corroboró esta afirmación, como también lo hizo cuando el abogado dijo que la intención de su cliente es ingresar en un psiquiátrico para "evitar que esas voces le obliguen a hacer más daño a la gente".