Los forenses dicen que el acusado de violar a su pareja en Ciudad Real "ve y oye" para entender su rechazo

CIUDAD REAL, 25 (EUROPA PRESS) Los forenses aseguraron hoy que el ciudadano guatemalteco B.S.R.S., acusado de una agresión sexual con penetración en la persona de su entonces pareja, una ciudadana ecuatoriana, S.C.EG., "ve y oye" lo suficiente para percibir el rechazo de la mujer a mantener relaciones. El juicio por este caso quedó hoy visto para sentencia en la Audiencia Provincial de Ciudad Real, sesión en la que el abogado de la defensa pidió la libre absolución, por entender que todo lo ocurrido fue utilizado por la mujer para echar al hombre del piso en el que convivían porque tenía celos. En este caso, el fiscal pide 10 años de cárcel para el hombre, una orden de alejamiento de 15 años para que no pueda acercarse a menos de 300 metros y una indemnización de 6.000 euros. En sus conclusiones finales, el Ministerio Público mantuvo el relato de los hechos y apoyándose en la declaración de los forenses, reiteró que, pese a que había perdido la audición en un oído, parte en el otro y la visión parcial de un ojo, tras un accidente en su país, el hombre estaba perfectamente capacitado para saber que la mujer no quería tener relaciones sexuales el día de los hechos. El fiscal, por otro lado, dio verosimilitud a las declaraciones de la mujer, que, dijo, ha mantenido con coherencia la narración de lo ocurrido, tanto ante la policía, como ante el juzgado y en la propia vista oral. Por su parte, el abogado de la defensa restó esa credibilidad a la mujer y destacó la circunstancia de que ella no denunciara los hechos hasta el día siguiente de haber ocurrido, cuando lo pudo hacer antes, en su opinión. En su interpretación, la mujer aprovechó lo ocurrido la noche anterior, para provocar que el hombre saliera del piso donde convivían, dado que tenía celos porque él mantuviera todavía contactos con su mujer y sus hijos en Guatemala y tuviera relaciones sexuales con otras mujeres. Además, se refirió a las declaraciones de la hermana de la mujer y de su marido, que coincidieron en señalar en sus declaraciones que no oyeron ruido ni música alta para tapar la discusión aquella noche.