Los forenses sostiene que el joven que mató a un hombre en Villaviciosa está incapacitado para declarar

El juicio que iba a celebrarse el 12 de febrero se suspendió hasta comprobar la evolución de las lesiones cerebrales del joven

GIJÓN, 26 (EUROPA PRESS)

Los médicos forenses adscritos al Instituto de Medicina Legal de Asturias que examinaron al joven acusado de acabar con la vida de un hombre durante una pelea en Villaviciosa y que posteriormente sufrió un accidente de tráfico, sostienen que el acusado está incapacitado para ser juzgado, según el informe forense al que ha tenido acceso Europa Press.

El juicio fue aplazado el 12 de febrero al sufrir éste un grave accidente de moto, que le imposibilitó para declarar al tener sus facultades mermadas.

Los forenses explican en su informe que a pesar de los tratamientos sometidos al acusado como consecuencia de un accidente de tráfico el B. R. O. está incapacitado para declarar y se ajustan a los artículos 381 y 383 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LEcrim).

De estos artículos que se desprende que si el juez apreciase indicios de enajenación mental en el acusado lo someterá a observación por los médicos forenses y si la demencia quedase acreditada se mandará archivar la causa hasta que el tribunal aprecie que el procesado ha recobrado la salud.

El imputado sostiene que no recuerda nada de lo que pasó el día de autos, cuando, según la Fiscalía, causó la muerte a un hombre en Villaviciosa durante una pelea. La víctima, Marcelino Coto Roza, quedó en coma y falleció ocho días después.

La Audiencia dictó una resolución el pasado 2 de febrero en la que se suspendió temporalmente el juicio una vez visto el informe médico forense. Según éste, el joven presenta un "grave traumatismo craneoencefálico" sufrido en un accidente de moto el 26 de febrero de 2008, que le dejó "graves secuelas físicas, neuropsicológicas y psiquiátricas". Como consecuencia, padece secuelas que le afectan a sus capacidades cognitivas y volitivas, las cuales se encuentran "prácticamente abolidas".

Asimismo, las acusaciones particulares calificaron los hechos como de homicidio doloso, difiriendo así de la Fiscalía, con lo que se hizo necesario dar traslado a todas las partes implicadas para que presenten sus alegaciones. De admitirse esta calificación, el caso tendría que ser juzgado con jurado popular.

La Audiencia también preguntó a las partes si los hechos de esta causa pueden ser enjuiciados por separado, ya que además de la muerte del hombre también se juzgan unas faltas de lesiones, en las que están encausados dos hermanos de la víctima, que salieron en su defensa, y un amigo del acusado.

Los hechos tuvieron lugar el 9 de febrero de 2007, a la salida de un bar de Villaviciosa, propiedad de un hermano de la víctima. Según el relato de las acusaciones, el joven, en compañía de un amigo, habían agredido al hombre, Marcelino Coto Roza, de 55 años, que falleció tras pasar ocho días en coma en el Hospital Central de Asturias.

Por su parte, la defensa señala que los dos jóvenes trataron de interceder en favor de la compañera sentimental de la víctima, a la que ésta última estaba casi agrediendo, según la versión de los acusados. Entre las dos partes se inició una pelea, durante la cual el hombre cayó al suelo y se golpeó la cabeza.

En cuanto a las acusaciones particulares, se sostiene que en la agresión a la víctima se utilizaron los cascos de las motos que llevaban los jóvenes. De hecho, se remarca el mal estado de uno de ellos aunque las pruebas forenses practicadas no desvelaron manchas de sangre.

La Fiscalía solicita para el acusado 4 años de prisión y el pago de una indemnización a la familia de 100.000 euros. Por su parte, la acusación particular pide 12 años de cárcel y que indemnice en 20.000 euros a cada uno de los cuatro hermanos de la víctima. Otra de las acusaciones particulares pide un total de 10 años de prisión y 120.000 euros de indemnización.