Piden 13 años de prisión para el acusado de violar a una joven en Granada en mayo de 2004

GRANADA, 27 (EUROPA PRESS)

Un hombre de 40 años, de iniciales R.H.B., se enfrenta a una pena de 13 años de prisión como acusado de violar en su domicilio, en el barrio granadino del Albaicín, a una joven que se encontraba de visita en la capital el pasado 30 de mayo de 2004, hechos por los que hoy ha sido juzgado en la Audiencia de Granada.

El procesado alegó ante el tribunal que ese día se encontraba bajo los efectos de la droga y que no recordaba si había mantenido relaciones sexuales o no con la chica que, por otra parte, según aseguró, fue quien le siguió hasta su domicilio.

Según explicó, en la madrugada del 30 de mayo de 2004 fue a comprar tabaco, cuando vio a un grupo grupo de 'hippies' en la conocida como Plaza del Cebollas, cercana a la Puerta de Elvira, donde también estaba la joven. La chica estaba descalza, según aseguró, por lo que le ofreció dejarle unas "alpargatas" que tenía en su casa. Ella, dijo, le vio la cartera llena de dinero, con el que pretendía adquirir droga, por lo que pudo seguirle para arrebatárselo.

Entonces, ambos fueron a la casa del acusado, donde éste sólo pensaba en fumarse un "bazuco", con cocaína, y se encontraba en situación de "mucha ansiedad". Ella, la supuesta víctima, entró en el domicilio para coger las zapatillas, pero permaneció, según mantuvo el procesado, en la planta de abajo. En un momento dado ella subió a la habitación y pudieron mantener relaciones, que el inculpado dijo no recordar, pero que si se produjeron, no fueron forzadas.

Testimonio opuesto ofreció la joven, que señaló que fue seguida hasta en dos ocasiones por el acusado mientras buscaba un lugar para comprar tabaco hasta que, en la puerta del domicilio de R.H.B., que había estado hablando con algunos de sus amigos, éste la introdujo en el interior y cerró con llave.

La obligó además a subir al dormitorio mientras el inculpado le instaba a que se callara "porque su madre estaba dormida" y, cogiendo unas tijeras de podar y un ladrillo, la amenazó para que mantuvieran relaciones sexuales. Una vez consumadas, el le preguntó que por qué lloraba, si es que no le había gustado y, en el momento en el que él dijo que bajaba a apagar la luz para que estuvieran "más tranquilos", ella aprovechó para huir por el balcón.

La víctima, que intentó resistirse en todo momento, dijo haber pasado mucho miedo durante el transcurso de los hechos, hasta el punto de llegar a temer por su vida, circunstancias por la que tuvo que recibir tratamiento psicológico.

El forense declaró por su parte que el inculpado no presenta síntomas de una toxicomanía prolongada en el tiempo y que, si realmente ese día estaba bajo los efectos de las drogas, éstas no le afectaron a sus capacidades cognitivas y volitivas, por lo detallado de su relato.

El fiscal, que mantuvo en sus conclusiones su petición de 13 años de prisión por un delito de agresión sexual y una indemnización de 15.000 euros, incidió en las declaraciones "contradictorias" que ha mantenido el inculpado a lo largo del procedimiento, en contraposición con la "credibilidad" y "coherencia" mostrada por la denunciante, a lo que se suma que el informe de los restos biológicos concluyeron que había restos del acusado en la ropa interior de su víctima.

La acusación particular, que solicita la misma pena pero eleva la responsabilidad civil a 30.000 euros, ahondó en los mismos elementos que el Ministerio Público, sobre todo en la explicación "contundente, real y certera" de la joven, que "vio quebrada su voluntad".

Por su parte, la defensa pidió la libre absolución "al no haber prueba de cargo alguna" de que la relación que ambos mantuvieron no fuera consentida, si bien precisó que, como alternativa, de considerarse culpable a R.H.B., se le condene a seis años de cárcel con la atenuante de drogadicción. El juicio ha quedado visto para sentencia.