Un año de prisión para un hombre por patear a su compañera, que siguió viviendo con él sin denunciarle

SANTANDER, 24 (EUROPA PRESS)

El Juzgado de lo Penal número 2 de Santander ha impuesto una condena de un año de prisión al ciudadano ecuatoriana S.O.M.B. por un delito de violencia de género, al patear a su compañera sentimental que, no obstante, no denunció los hechos y siguió viviendo con él.

Según relata la sentencia hecha pública hoy, en junio de 2008, el acusado, que tenía antecedentes penales de violencia de género, regresó al hogar en el que ocasionalmente convivía con su pareja y le agarró del peló, empujándola al suelo y propinándola patadas en la zona costal.

Por esta agresión, la mujer fue asistida al día siguiente en el Hospital Universitario 'Marqués de Valdecilla', aunque no denunció a nadie ni manifestó haber sido agredida. Al contrario, en un principio acudió a la Residencia Cantabria, para descartar un problema en el pecho, y de allí fue derivada a Valdecilla.

El centro le diagnosticó una lesión costal, y el propio parte constató los hechos ocurridos 24 horas antes.

Sin embargo, ambos continuaron con la relación, que se prolongó hasta fechas recientes. Y en febrero de 2009, según la Fiscalía, el acusado regresó al domicilio y le propinó dos bofetadas en el rostro, un golpe en el brazo izquierdo y una patada en la pierna derecha causándole lesiones de las que no fue asistida en centro sanitario.

Días después, como la acusada bloqueara la puerta de acceso a la vivienda, al regresar el acusado y no poder entrar golpeó en la puerta repetidamente al tiempo que la insultaba y amenazaba. Entonces se acordó una orden de protección con medida de alejamiento y otras de naturaleza civil.

La sentencia no considera acreditada acreditado el segundo suceso, del que el acusado es absuelto. Pero sí le condena a un año de prisión por un delito de violencia de género en su modalidad de maltrato físico, además de a la prohibición de acercarse a menos de 300 metros o comunicar con la víctima durante dos años.

También se le imponen siete días de localización permanente por un falta de vejaciones injustas, y el condenado deberá indemnizar a la víctima con un total de 165 euros por las lesiones sufridas. Finalmente, hubo acusación particular que respaldó las peticiones de pena del Ministerio Fiscal.