Una boa constrictor llega al centro de Santander tras escaparse del terrario y meterse en el coche de su dueño

La serpiente, de 1,50 metros, se encontraba cerca de una pastelería y trataba de meterse en una alcantarilla cuando fue recogida

SANTANDER, 2 (EUROPA PRESS)

Una boa constrictor apareció hoy en el centro de Santander, adonde llegó después de escaparse del terrario en el que se encontraba y meterse en el coche de su propietario. El terrario estaba instalado en un garaje en la calle Alféreces Provisionales, en Castilla Hermida.

El propietario del reptil, del que en un primer momento se dijo que era una serpiente pitón, ha acudido ya a la comisaría de la Policía Local en la calle Castilla, tras advertir la ausencia de su mascota, que fue trasladada al Parque de la Naturaleza de Cabárceno.

Ahora su dueño tendrá que presentar la documentación para acreditar que puede tener este animal, de aproximadamente un metro y medio de largo, y así poder recuperarlo.

El dueño explicó que al regresar a casa notó que el reptil no estaba en su sitio habitual, y también que al oír que por la mañana se había dado mucho movimiento en el centro, sospechó que podía deberse a la presencia de su boa.

Según ha relatado en la Comisaría, sospecha que la boa constrictor se escapó del terrario a través de un agujero. Su propietario acudió a trabajar en el coche, y cree que el reptil pudo meterse en su interior. Pero a la altura de la calle Isabel II, el animal se desprendió, y cayó o se tiró al suelo.

La boa quedó a la altura del número 10 de esta calle, y allí fue donde las viandantes que se encontraban en esta zona comercial y de oficinas se toparon con ella. Uno de ellos avisó a la Policía Local de Santander, que transmitió el aviso. A las diez menos cuarto de la mañana, el agente David Sierra, del Cuerpo de Movilidad, recibió la comunicación, y como se encontraba cerca, en la calle Ruamayor, se acercó hasta la zona.

"Mi primera impresión es que no podía ser, que era algo muy raro. La sorpresa fue que sí", relata este agente de la Policía de Movilidad, de 22 años de edad y que lleva trabajando en este cuerpo desde su creación, hace dos años.

ESTABA FRENTE A UNA PASTELERÍA

Al llegar a la zona, el animal se encontraba enroscado frente a una conocida pastelería de la capital cántabra, en la vía pública y a la altura de un bordillo, rodeada de curiosos que le hacían fotos con sus teléfonos móviles o cámaras digitales.

"Era un peligro para la gente y para los vehículos, que se quedaban mirando" en lugar de circular correctamente, cuenta David Sierra, que admite que en un primer momento "no sabía lo que hacer" y comunicó la situación a la central, para que avisara al equipo policial correspondiente.

La boa constrictor había comenzado a reptar en dirección a una tapa de alcantarilla en la que quería meterse. Para evitarlo, uno de los comerciantes de la zona había tapado la tapa con una caja de cartón a la que el agente, valiéndose de los pies y sin tocarla con las manos, consiguió atraerla e introducirla.

Fue esa caja la que posteriormente recogieron los miembros del Equipo de Protección del Medio Ambiente (EPROMA) de la Policía Local, que a su vez dieron aviso a la Guardia Civil para que procediera al traslado al Parque de la Naturaleza de Cabárceno.

EPROMA

El EPROMA es una rama de la Policía Local de Santander que fue creado en el año 2006, para especializarse en asuntos como la contaminación, lo que incluye la acústica y los ruidos, los animales o los vertidos. Es el primero en España en el que sus agentes cuentan con la misma formación que la del SEPRONA de la Guardia Civil.

Los agentes que lo componen, Roberto Planchuelo y Ángel Carrancio, relataron a Europa Press que se desplazaron a Isabel II tras recibir el aviso desde el Centro de Coordinación de Servicios de la Policía Local. Allí, el agente de Movilidad ya estaba logrando que "poco a poco", la boa constrictor se metiera en la caja, dentro de la cual se la llevaron.

Dieron traslado de la situación al Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil, que fueron quienes la trasladaron al Parque de la Naturaleza de Cabárceno.

Los agentes del EPROMA, formados en los cursos de la Guardia Civil en Valdemoro, han tenido en los últimos tres años experiencias similares con animales, siendo la más grave su encuentro con una falsa coral que apareció en el patio de una comunidad de vecinos. Este reptil es un animal "muy peligroso" y atractivo por sus colores vivos.

También han tenido que 'vérselas' con culebras en el barrio de Monte, algo más normal ya que es su hábitat natural, o con aves rapaces, propias de estas zonas pero que no suelen adentrarse en núcleos urbanos, como en alguna ocasión han hecho un milano o una lechuza que entró en el portal de un bloque de pisos.