Un juzgado de Zaragoza reconoce el derecho a objetar y exime a dos hermanas gemelas de cursar la asignatura

ZARAGOZA, 17 (EUROPA PRESS)

El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Zaragoza ha notificado una sentencia, con fecha de 13 de abril, que reconoce el derecho de un padre a objetar a la asignatura Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos (EpC) y exime a sus hijas, dos hermanas gemelas, de cursarla, quienes debían haberla estudiado en el curso 2007-2008, en tercero de Educación Secundaria Obligatoria (ESO).

El juzgado establece, igualmente, que las alumnas "no podrán sufrir consecuencia negativa alguna" a la hora de promocionar de curso y obtener los títulos académicos correspondientes, según señala el fallo de la sentencia.

En ella, el juez, Javier Albar, argumenta que la asignatura no se limita a la enseñanza de valores constitucionales, "sino que pretende la defensa de concretas opciones legislativas", sujetas a "continua mudanza, según los vaivenes legislativos y los cambios de gobierno", lo que supone "implantar, como único valor indiscutible el del relativismo".

Esto implica, manifiesta más adelante, que la concreción de los principios o valores generales que hace cada legislador en un momento dado "absolutamente contingente" se convierta "en un código moral obligatorio o al menos óptimo".

De esta forma, "se permite al Estado el adoctrinamiento de los menores en los aspectos más contingentes de la realidad política y social" y "rompe" así el Estado su "neutralidad", plasmada en la aconfesionalidad del Estado recogida en el artículo 16.3 de la Constitución, apunta la sentencia.

El juez también critica que se adopte como criterios de evaluación "los comportamientos en función de dichos valores", ya que según consta en un real decreto que regula la asignatura no sólo se espera que el alumno aprenda unos contenidos, sino que los "asuma" e incluso los "defienda", cuando "lo más que pueden imponer las leyes es que se respete y cumpla", dice el magistrado.

PROPUESTA

El juez propone una objeción en abstracto a la asignatura, "ya que lo que tiene derecho a cuestionarse no es sólo el concreto contenido de la asignatura, sino la filosofía pedagógica que la inspira que, por esencia, choca con la libertad religiosa del artículo 16 de la Constitución y con el derecho a la educación de los padres", recogido en el artículo 27.3 de la Carta Magna, "pues usurpa sus funciones, con independencia de que lo que se enseñe esté o no de acuerdo con ellas".

El juez recuerda al inicio de la sentencia que el fallo tiene lugar después de que el Tribunal Supremo (TS) no haya reconocido el derecho a la objeción de conciencia en tres sentencias, respecto a lo que señala que la jurisprudencia del TS "podría ser contraria a lo que viene aplicando el TC y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos".

UN GIRO DE 180 GRADOS

La portavoz de la Plataforma 'EpC?...Aragón va ser que no!', Teresa Monaj, ha manifestado en un comunicado que esta sentencia "constituye un giro de 180 grados en la polémica sobre EpC".

Monaj ha subrayado que tras las sentencias del Supremo "se acusó a los objetores a EpC de politizar la educación y manipular a los alumnos". Sin embargo, ahora, "de nuevo la Justicia nos da la razón" y "afirma que la EpC vulnera derechos fundamentales y la objeción es legítima jurídicamente".