Detenidas 23 personas, dos de ellas en Madrid, por prostituir mujeres sometidas con rituales de vudú

MADRID, 21 (EUROPA PRESS)

Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización dedicada al tráfico de mujeres para la explotación sexual cuya infraestructura, implantada en Nigera, se encargaba de captar a las mujeres, a las que sometían mediante rituales de vudú para atemorizarlas y tenerlas controladas. La operación se ha saldado con la detención de 23 personas en varias provincias españolas, entre ellas Madrid.

La investigación se inició el pasado mes de febrero en Sevilla tras la denuncia de una mujer que era víctima de la red. A partir de ésta se desarrolló un complejo operativo policial por el que se han detenido 23 personas; 2 en Madrid, 2 en Sevilla, 1 en Badajoz, 2 en Palma de Mallorca, 13 en Huelva y 3 en Gijón. Además, se han practicado diez registros y detenido a otras seis personas por estancia irregular.

Las infraestructura, instalada en Nigeria, estaba compuesta por amigos y familiares de los cabecillas asentados en España y su misión consistía en captar con falsas promesas de bienestar a mujeres para ser traficadas hacia países de la Unión Europea. Además realizaban rituales de vudú a las víctimas, magia negra destinada a inculcarles miedo con el fin de tenerlas siempre controladas bajo la amenaza de "destruir su alma" o de "volverlas locas".

Después, otro miembro de la organización, conocido como el "pasador", acompañaba a las mujeres desde Nigeria hasta Libia, a través de Benín y Níger, vía terrestre. El viaje lo realizaban en camiones y en autobuses, y era el responsable de controlar todos sus movimientos además de facilitarles documentación falsificada para pasar los controles fronterizos.

Una vez en las costas de Libia, las mujeres eran alojadas en los 'pisos patera' de que dispone la organización hasta que contactaban con otros traficantes de la costa, con conocimientos de navegación, para buscar una embarcación y cruzar el mar hasta Italia.

Posteriormente, los miembros de la red establecidos en Italia ocultaban en pisos a las mujeres hasta que viajaban a España provistas de documentación falsa. Una vez en nuestro país eran obligadas a ejercer la prostitución en clubes de alterne.

Todo el dinero que obtenían las mujeres explotadas era recogido periódicamente por las "mamys" hasta que saldaban la deuda contraída con la organización, que normalmente asciende hasta unos 50.000 euros por persona y viaje.

Se han practicado cinco registros en Huelva, uno en Sevilla, uno en Badajoz, dos en Palma de Mallorca y otro en Gijón. Entre el material intervenido hay efectos empleados para la práctica de rituales de vudú, así como equipos informáticos, documentación, numerosos pasaportes y dinero en efectivo.

La operación ha sido realizada por la Brigada Central de Redes de Inmigración, de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, en colaboración con las BPED de Sevilla, Badajoz, Mallorca, Huelva, Asturias, Madrid, y la Comisaría de Gijón.